| 8.
ESTRATEGIA DE RECURSOS HUMANOS.49
Estrategia es, según
Thietart, el conjunto de decisiones y acciones
relativas a la elección y a la articulación
de los recursos con miras a lograr los objetivos
propuestos.
Denominar estrategia
a la Gestión de RR.HH. no responde
sólo a una moda que actualmente se
desarrolla en determinados Departamentos
de la Nación y de las Comunidades
Autónomas o de las empresas, sino,
fundamentalmente, a una orientación
dinámica, integradora y congruente
de la función de personal con los
objetivos nacionales marcados por la Dirección
de los procesos.
Es un proceso de
dirección que reúne las siguientes
características:
1. Orienta las acciones
durante un tiempo determinado.
2. Afecta tanto
a los ámbitos externos, otras Naciones,
como a los internos (cultura, estructura
organizativa, motivación, participación,
etc.).
3. En su fase de
elaboración, consiste en un conjunto
de decisiones respecto a los recursos, objetivos
generales y opciones posibles.
4. En su fase de
aplicación, se refiere a un conjunto
de acciones que conforman los planes operativos,
su ejecución y elaboración.
La estrategia, en
la generalidad, va mucho más allá
de la pura elaboración (planificación
estratégica). Comprende también
la aplicación o ejecución
de la misma.
No se circunscribe
al entorno exterior, que es muy importante,
sino que son tanto o más importantes
los factores internos, como los RR.HH.,
que adquieren un valor estratégico
por cuanto contribuyen no sólo al
éxito del proyecto de Nación
o empresa sino, también a la elección
del mismo, colaborando en el proceso de
elaboración y, lo que es mas importante,
en el de ejecución-aplicación
de la estrategia.
El procedimiento
estratégico consta de dos etapas:
1. Formulación
de la estrategia.
2. Aplicación.
En la etapa de formulación,
se trata de dar respuesta a las siguientes
preguntas:
- ¿Qué
queremos hacer?.
- ¿Podemos
hacerlo?.
- ¿Cómo
hacerlo?.
 |
Fig.
14. Etapas en la formulación
de la estrategia. |
Es
decir, se trata de definir con claridad
el proyecto o misión de la Nación
en su entorno, diagnosticando las limitaciones
y oportunidades internas y externas, para
formular objetivos, identificar estrategias
posibles y elegir las que se van a poner,
probablemente, en práctica.
La implicación
de los RR.HH. en la elaboración de
la estrategia de la Nación puede
presentar diversos grados de participación,
según el tipo de Sistema Político
y el nivel de desarrollo alcanzado en la
gestión de RR.HH.
De todas las grandes
funciones que se realizan o desarrollan
por las Instituciones de la Nación,
la de los Ejércitos ha sido una de
las de mayor peso en cuanto a la transmisión
de valores de identidad Nacional. Sería
muy interesante realizar un estudio sociológico
de la incidencia que tienen en los criterios
individuales de solidaridad nacional la
realización del Servicio Militar,
realizando un test con un “antes”
y un “después”, para
poder cuantificar qué proceso real
y a largo plazo se está llevando
a efecto con la profesionalización
de los mismos, limitando sus flujos de Caja,
disminuyendo los activos tanto económicos
como en cantidad de RR.HH., no solo para
la Defensa Militar, sino para la propia
existencia de la identidad Nacional, pues
no hay que olvidar los valores que transmite
esta Institución, que no los transmite
ninguna otra en esta Región.
Esta limitación
como medio transmisor parece que tiene su
inicio en la Ley de Objeción de conciencia,
su paso intermedio en la propia Ley del
Servicio Militar de 1991, en la que se deja
de dar prioridad a determinados valores
como elementos fundamentales en la formación
de un soldado y su punto final, en lo que
a la función del Ejército
se refiere como medio de adoctrinamiento
de los RR. HH. Nacionales, en su propia
profesionalización.
De esta forma, la
misión principal para aplicar las
estrategias se puede resumir, en lo que
se refiere a nivel de competencias, en todas
las Organizaciones e Instituciones de la
Nación, en el desarrollo de acciones
coherentes que han sido encaminadas a :
1. Adquisición
por parte de las Organizaciones de puestos
y funciones, perfil de puestos, valoración
de puestos, definición de necesidades,
previsión y selección.
2. Estímulo,
mediante un sistema retributivo (la utilización
de determinados complementos), evaluación
de resultados, participación y clima
laboral.
3. Desarrollo, formación,
información, comunicación,
promoción, planes de carrera, etc.
Estas acciones,
se puede afirmar, son comunes a todos los
entes y Organizaciones con capacidad de
gobernar, por lo que lógicamente
en la misma estructura pueden coexistir
personas que realizan la función
de bisagra para organizaciones que tienen
diferentes objetivos.
Por otra parte,
podemos decir que, parece que el Sistema
esta estructurado para la consecución
de una pirámide de objetivos cuyo
vértice es el objetivo final de la
Nación y que se apoya en subobjetivos
o metas parciales distribuidas en el tiempo
y en el espacio (Comunidades Autónomas).
Esto favorece la competencia entre Comunidades
y por tanto se maximiza el rendimiento como
veremos en las teorías psicosociales.
Sin embargo, funcionalmente,
no se han integrado todos los objetivos
en un gran plan estratégico de futuro,
lo que no garantiza su compatibilidad y
coordinación a largo plazo. Esta
afirmación tiene su exponente en
las disposiciones e interpretaciones que
se realizan en esta Región en el
ámbito cultural: la negación
de la cultura española es la afirmación
de la propia.
En este sentido,
y para finalizar, Samuel P. Huntington50
define las líneas de ruptura entre
las mismas como una línea definida
por las diferencias culturales (Howard Ross
lo afirma también tácitamente).
Si esto es cierto, podemos estar asistiendo
a la definición de la línea
de ruptura en la Región objeto de
estudio, basada en la diferenciación
cultural acorde con estas teorías.
8.1. LOS FLUJOS DE CAJA.
8.1.1. Introducción.
El mayor activo
que se dispone en toda Organización
es el personal que la compone. En este sentido
podemos afirmar que los métodos de
selección de inversiones en este
campo siempre se quedarán insuficientes.
Los métodos
de selección que se utilizan en inversiones
tienen carácter dinámico,
es decir, incorporan el factor tiempo y
tienen en cuenta que dichas inversiones
poseen distinto valor en función
del tiempo en que se generan.
Los principales
métodos de selección de inversiones
económicas son el Valor Actual Neto
(VAN.), la Tasa Interna de Rentabilidad
(TIR.), el Plazo de Recuperación
con Descuento (PD.), la Tasa de Valor Actual
(T.), y el Índice de Rentabilidad
(R.) Se van a proyectar sobre el problema
de RR. HH. dichos conceptos, salvando las
distancias entre unidades monetarias y personas,
introduciendo variables “humanas”.
Consideraremos en la exposición de
estos métodos y en su aplicación
al problema que los flujos de Caja son periódicos
como lo son los sorteos al Servicio Militar
y las incorporaciones por reemplazos, y
que se generan en el reemplazo al que corresponde.
Asimismo, los compararemos con los que se
generarían en un Ejército
profesional.
8.1.2.1. El Valor Actual Neto
y la Tasa Interna de Rentabilidad.
El Valor Actual
Neto parte de la idea de que la equivalencia
de capitales no se limita a efectuar una
suma aritmética de la inversión
en el tiempo, sino de que los capitales
tienen distinto valor dependiendo del momento
en que se generen. La misma idea puede aplicarse
a la incorporación a filas y a la
fuente de profesionalización de los
Ejércitos:
1º.- Como los
demás criterios dinámicos,
la estimación de los flujos de caja
en uno y otro Sistema, de recluta obligatoria
o de recluta profesional voluntaria, requiere
de la fijación de un tipo de equivalencia.
La tasa de inversión que se requiere
en un Ejército profesional es mayor
que la de un Ejército de recluta
obligatoria.
2º.-
La renuncia a hacer otro uso de ese dinero
durante cierto periodo de tiempo ha de producir
cierta remuneración al Estado: a
estas inversiones se las puede denominar
en esta Región activos sin riesgos
en contraposición a las situaciones
que se podían producir anteriormente
en el Ejército en esta Región
en la que todos los activos procedentes
de las Provincias Vascongadas tenían
riesgo.
3º.- La rentabilidad
esperada ha de ser más elevada para
compensar la mayor inversión. Esta
rentabilidad es difícil de cuantificar
porque se trata con intangibles. Solo a
los efectos de disposición política
a una proyectabilidad colectiva, a una disposición
a intervenir militarmente en el exterior,
se puede asegurar que es más rentable.
4º.- La prima
de riesgo que requiere el proyecto es tanto
más elevada cuanto mayor sea el riesgo
que asuma el decisor en política
exterior y cuanto mayor sea la aversión
de la Sociedad a intervenir en conflictos.
5º.- Cualitativamente
hablando, cuando se evalúan identidades
nacionales, se necesita atender no sólo
a aquello en lo que consiste esa identidad
en el presente, sino también al proceso
por el cual han surgido: no se puede separar
de manera sustancial la participación
en la Defensa de la identidad Nacional.
Es una descripción totalmente errada
suponer que se parte con una hoja en blanco
suponiendo que la profesionalización
de los Ejércitos es la solución
al problema en esta Región. La incorporación
política de los Nacionalistas a la
profesionalización de las FA,s. puede
tener otros objetivos contrarios a los intereses
del Estado y de sus Ejércitos.
6º.- Sea A
el cupo marcado por el JEME. para un año
y una Región Militar dada. Es decir,
sea el proyecto de inversión para
el año en estudio -A / R1
/ R2 / R3/
R4 donde R1.2.3.4
corresponde a los reemplazos de ese año
en cuestión
 |
Si
la rentabilidad, el rendimiento, que el
JEME exige de esa inversión es el
k por 1 trimestral y entre cada dos flujos
de caja median tres meses, el importe
 |
representa
el equivalente en el momento 0 de todos
los flujos de caja que genera la inversión
en un año. Todos estos sumandos se
refieren al mismo instante de tiempo, son
magnitudes homogéneas, sumables,
y, además, se pueden comparar con
el cupo mínimo marcado por el JEME.
para mantener el nivel de operatividad de
las Unidades. A esta suma se le denomina
Valor Actual (VA.) del proyecto de inversión
51.
La inversión será efectuable
y rentable cuando el valor del proyecto
sea mayor que el cupo mínimo de operatividad
marcado por el JEME., que es menor que el
total de activos "A" marcados
teóricamente para que se cumplan
las previsiones finales.
En el caso que nos
ocupa podría decirse, coloquialmente,
que la inversión de los últimos
años en esta RM. PIROCC. ha sido
cara, por no haberse cubierto los cupos
mínimos de operatividad estimados
para el total de sus Unidades en Vascongadas
y Navarra.
Denominaremos Valor
Actual Neto (VAN.) a la diferencia entre
su Valor Actual y el valor marcado por el
JEME. para mantener la mínima operatividad
de las Unidades de esta Región "A´";
es decir, al importe:
VAN = VA - A´
Una inversión
será rentable cuando su VAN sea mayor
que cero, siendo indiferente si es igual
a cero, y no efectuable si es negativo como
ha ocurrido en esta Región en los
años 1997 y 1998, como se puede deducir
de los gráficos de control de incorporación
a filas que figuran al término de
este trabajo.
8º.- Como ya
se sabe, por todo lo expuesto anteriormente,
cuando hay pérdidas no previstas
en la fase de planeamiento, pero se ha de
conseguir la misma rentabilidad de las Unidades,
se ha de exigir una prima adicional que
viene materializada con un incremento de
los Activos iniciales. Estos Activos de
refresco los denominamos Incorporación
Inmediata, y no deben de entrar en el estudio
sociológico principal por distorsionarlo.
9º.- Denominaremos
Tipo de Rendimiento Interno, Tasa Interna
de Rentabilidad o, simplemente, rentabilidad
de una inversión "A", al
tipo de descuento "r" que hace
que su VA sea igual a "A´".
Es decir:
 |
Supongamos,
por ejemplo, que tenemos un cupo teórico
inicial "A" marcado por el JEME.
para un año determinado para la RM.
PIROCC de 8000 hombres y que estos los distribuye
la 1ª Sección de EM. de la Capitanía
en cuatro reemplazos iguales de 2000 cada
uno para su gestión de distribución
de personal por Unidades. Supongamos que
el cupo operativo para esa Región
Militar sea de A´= 6.500. Utilizando
estos datos podemos averiguar la rentabilidad
teórica que produce esa distribución
en el tiempo de esos reemplazos de la siguiente
manera:
 |
Según
Eduardo Pérez Gorostegui existen
dos formulas que permiten acotar el valor
de r. Para ello, definiremos:
M= R1
1 + R2 2 +R3.3
+ R44
D= R1
/1 + R2 /2 +R3./3
+ R4/4
No se demuestra
matemáticamente la respuesta a la
que se llega, pero baste decir que se llega
a la conclusión de que la primera
fórmula aproximada es:
donde S es la suma aritmética de
todos los flujos de caja y A´ el activo
marcado por el JEME. para mantener el nivel
operativo de las Unidades.
Siendo la segunda
fórmula aproximada:
La tasa r* proporciona
una aproximación por defecto mientras
que las tasa r** aproxima por exceso.
Puede comprobarse
que para el ejemplo mencionado el valor
de r que cumple dicha función esta
entre el 0,08 por 1 y el 0,11 por 1.
Estos números
de incorporados por reemplazos que hemos
expuesto son la cantidad de alistados al
Servicio Militar teóricos; es decir,
entran todos aquellos que les corresponde
realizar el Servicio por edad. A éstos
hay que restarles todas las pérdidas
producidas desde el sorteo de incorporación
a filas hasta la incorporación real
a las Unidades de la Región. A estas
pérdidas, cuando se encuentren distribuidas
por sus diferentes causas, las denominaremos
pérdidas clasificadas, que las integraremos
en el Análisis Factorial. Por tanto,
los flujos de caja no son de 2000, sino
otros, los reales, que son mucho menores.
Vamos a poner el ejemplo de que sean 1.900/
1.500/ 1000/ 825. En este caso, y empleando
la misma fórmula llegamos a la conclusión
de que el rendimiento del proceso se encuentra
comprendido entre -0,1 y -0,18 por uno.
Es decir, el proceso tiene un rendimiento
con una tendencia negativa. No se llega
al nivel de operatividad mínimo marcado
por el JEME.
10º.- Por otra
parte y, en cualquier caso, parece razonable
suponer que los flujos de caja reales decrecen
a una tasa que puede estar en relación,
en estos años, con la euskaldunización
de la Sociedad Vasca o con el tiempo que
los jóvenes se encuentran expuestos
a las presiones desde el día del
sorteo por parte de determinados partidos
políticos e incluso Instituciones.
Que los flujos de caja decrecen a una tasa
f, expresada en tanto por uno, significa
que:
 |
Por
tanto, el VAN de la inversión será:
Aparece
en la fórmula la suma de una progresión
geométrica. Resolviéndola,
se obtiene:
 |
En
cuanto a la Tasa de Rentabilidad Interna,
como ya resultará evidente es el
valor de r que cumple la expresión
anterior haciendo el VAN igual a cero y
substituyendo k por r.
11º.- Es lógico
pensar que los flujos de caja disminuirán
en una cuantía importante en la recluta
profesional por depender de la cantidad
de activos fijos que se encuentran en cada
momento con un contrato temporal con el
Ejército, entrando a formar parte
de los flujos de caja una proporción
muy pequeña del total de la juventud
de esta Región, por lo que el proceso
de identificación con los valores
nacionales sufre una grave merma en esta
Región. El proceso de españolización,
de adoctrinamiento, que ejercían
las FA,s. en estas Autonomías, ha
desaparecido con la profesionalización
del Ejército.
8.1.2.2. Aplicación de los métodos
de medición.
En primer lugar
debemos de significar que el problema de
los RR. HH. (profesionalización)
en los Ejércitos, y por ende en la
Nación, no es un problema de equivalencia
de capitales en el tiempo y no se limita
a sumar aritméticamente los flujos
de caja y a comparar el total del desembolso
inicial de la inversión.
Aplicando el método
de medición al proceso real de los
años objeto de estudio tenemos:
1º.- Las Unidades
de esta Región tienen, durante los
años objeto de estudio, un cupo mínimo
marcado por el JEME. cifrado en el 40% de
su plantilla en lo que se refiere a tropa.
2º.- Este cupo
mínimo puede ser cubierto por personal
nacido en la propia Región o por
personal proveniente de otras Regiones.
El porcentaje mas alto de esta última
fuente suele ser la incorporación
inmediata, por lo que restaremos al total
de incorporados este último término,
que, además, aumenta los activos
iniciales.
3º.- La forma
del MINISDEF. de proporcionar los datos
tal y como son necesarios para un adecuado
estudio del problema, por provincias y Ayuntamientos,
diferenciando los que son de Incorporación
Inmediata, de los que no lo son, obliga
a analizarlo de manera global, aplicando
el porcentaje marcado por el JEME. a toda
la Región y no solo a la Brigada
Movilizable, que se encuentra en la Región
Autónoma Vasca, y al RCZM. "América
66" de Pamplona (Navarra), por estar
gestionados los reemplazos en dos sorteos:
uno a NIR. (Núcleo de Instrucción
de Reclutas) y otro a Cuerpo. Esto es de
tal manera que Provincias que teóricamente
tienen cupo para exportar a Unidades fuera
de estas en el destino a NIR, en la realidad
son deficitarias en el destino a Cuerpo
por la cantidad de faltas de incorporación,
bien sea causado por el proceso de PSS.
o por el proceso de insumisión.
4º.- Esta situación
no se da en todas las provincias objeto
de estudio; podemos afirmar que el Plan
META., sin independizar del caso específico
de Vascongadas, ha producido tres tipos
de Plazas Militares en esta Región:
- Plazas que poseían
Unidades de destino, que las siguen manteniendo
en el momento de efectuar este análisis,
y que mantienen una buena relación
Sociedad-FA,s. como pueden ser las Provincias
de Burgos y Logroño, como se deduce
de los gráficos de control de incorporación
que figuran al final de este trabajo.
- Plazas que poseían
Unidades de destino, que las siguen manteniendo
en el momento de efectuar este análisis,
y que no mantienen una buena relación
Sociedad-FA,s., como pueden ser las Provincias
Vascongadas y Navarra, como se deduce de
los gráficos de control de incorporación
que figuran al término de este trabajo
y cuyas causas estamos analizando, y
- Plazas que poseían
Unidades de destino, que las han perdido
con el Plan META, lo que ha provocado la
separación de hecho Sociedad-FA,s.,
como se puede comprobar en los gráficos
de incorporación que figuran al término
de esta tesis.
8.2.- TEORIAS PSICOSOCIALES
8.2.1.- INTRODUCCIÓN
52
No se llega al mundo
con una dotación de creencias o con
un repertorio de comportamientos específicos.
A diferencia de los animales, cuya existencia
está determinada genéticamente,
y en algunos casos en forma rígida,
los seres humanos pueden actuar de numerosas
y variadas maneras. Una simple mirada a
través de varias culturas, permite
apreciar que el comportamiento humano no
sigue siempre el mismo patrón. Las
diferencias pueden ser sorprendentes, incluso
en aspectos significativos de la experiencia
como la religión, el gobierno, el
matrimonio o la educación. Todo esto
revela la naturaleza extraordinariamente
plástica del comportamiento humano,
y el hecho de que éste no depende
fundamentalmente de ningún factor
anterior a la existencia social.
Cuando se enfatiza
sobre conceptos como herencia o instinto
para explicar el comportamiento, se busca
disminuir la importancia de la interacción
y del ambiente, centrándose en variables
no sociales. En la actualidad, la mayor
parte de la evidencia acumulada, apunta
en el sentido de que el comportamiento se
adquiere en el contacto con los demás,
de modo que tiene un origen social.
En una frase, es
en las interacciones, y con más propiedad,
en los procesos de influencia que se desarrollan
al interior de ellas, en donde podemos encontrar
las causas efectivas del comportamiento.
Esto no significa que carezca de sentido
hablar de herencia o código genético,
pero es preciso no sobredimensionar su valor.
De esta manera,
un estudio riguroso de la interacción
social y de los procesos de influencia que
se producen ligados a ella, nos permitirá
una perspectiva suficiente como para comprender
y explicar el comportamiento humano. Este
es el propósito de la Psicología
Social.
8.2.1.1.- Para Definir la Psicología
Social
Una manera simple
de explicar qué es la Psicología
Social, consiste en señalar que se
trata de una disciplina científica
cuyo origen se ubica a principios de este
siglo. En efecto, exactamente en el año
1908 se producen dos publicaciones independientes
que por primera vez utilizan la expresión
Psicología Social. Se trata de los
libros Social Psychology: An Outline and
Source Book, de E. A. Ross; e Introduction
to Social Psychology, de W. McDougall.
Es interesante observar
que Ross era sociólogo y McDougall
psicólogo. Este hecho estableció
desde el comienzo una doble vertiente que
ha alimentado a la Psicología Social.
Tanto el aporte de la Sociología
como el de la Psicología han sido
determinantes para el desarrollo de esta
disciplina. Sin embargo, como ocurre en
todas las ciencias sociales, en la actualidad
sus contactos interdisciplinarios son bastante
más amplios.
Es difícil
reseñar la historia de la Psicología
Social, aunque como todo intento de formular
un conocimiento riguroso y útil,
consiste en un proceso lleno de avances
y retrocesos, de logros parciales y de interminables
discusiones. En síntesis, en una
aventura del espíritu humano cuyo
aporte a la comprensión del comportamiento
humano, la vida de los grupos, la interacción
y la influencia social, son considerables
en la actualidad. Estamos en presencia de
una disciplina científica que tiene
un objeto de estudio básicamente
común con otras ciencias, pero frente
al cual ha logrado desarrollar un enfoque
propio y una importante acumulación
teórica.
Consideremos ahora
algunas definiciones de Psicología
Social:
I. Estudio de las
influencias que las personas tienen sobre
las
creencias o la conducta de otros.
(Aronson, 1979).
II. Un intento por
comprender cómo el pensamiento, los
sentimientos o la conducta de los individuos
están influidos por la presencia
actual, imaginada o implícita de
los demás.
(Allport, 1968).
III. Estudio científico
de las manifestaciones de comportamiento
de carácter situacional suscitadas
por la interacción de una persona
con otras personas o por la mera expectativa
de tal interacción, así como
de los estados internos que se infieren
lógicamente de estas manifestaciones.
(Rodrigues, 1981).
Estas tres definiciones,
ordenadas simplemente en un orden creciente
de extensión, son plenamente convergentes
y enfatizan sobre dos fenómenos:
la interacción y la influencia. La
interacción se define como la conducta
o comportamiento de un conjunto de individuos
en los que la acción de cada uno
está condicionada por la acción
de otros. Este concepto alude, en consecuencia,
a un proceso en que una pluralidad de acciones
se encuentran recíprocamente referidas.
En cuanto a la influencia, se define como
un proceso en el que unas personas inducen
o provocan cambios en las creencias, opiniones,
actitudes o comportamientos de otras personas.
Hablamos, pues, de la capacidad que unas
personas tienen para determinar los comportamientos
de otras, aún cuando muchas veces
éstas no tengan conciencia de ello.
Interacción
e influencia son, por tanto, conceptos fuertemente
relacionados. Ambos forman parte del objeto
de estudio de la Psicología Social,
y es difícil distinguirlos o separarlos
tajantemente. Aquí se encuentra el
punto de partida para esta disciplina.
A continuación
observamos que las tres definiciones señalan
como foco de interés las consecuencias
o cambios que son resultado de la interacción
o la influencia. Concretamente, se dirige
la atención hacia aquellos cambios
que afectan a las creencias, sentimientos
o la conducta manifiesta de las personas.
Plantear las cosas de esta manera significa
incluir prácticamente todas las dimensiones
del cambio. Al hablar de creencias, pensamientos,
sentimientos o estados internos, tal como
ocurre en las diferentes definiciones, se
está aludiendo a aspectos internos
del comportamiento, que no pueden ser observados
directamente. En tanto que con la expresión
manifestaciones de comportamiento, o conducta
manifiesta, se involucra lo que las personas
hacen, las acciones abiertas a la observación.
Todos estos cambios,
que pueden ser internos o externos, son
estudiados desde una perspectiva que considera
la interacción social y los fenómenos
de influencia. Es decir, se estudian procesos
interpersonales, personas en relación
con otras personas, formando parte de grupos,
y no personas aisladas.
Otro aspecto destacado
en dos de las definiciones propuestas, nos
indica que la influencia social puede ocurrir
aún cuando no exista una interacción
concreta, o una presencia física
de otra persona. Podemos observar que Allport
dice: presencia actual, imaginada o implícita
de los demás; y Rodrígues:
interacción de una persona con otras
personas o por la mera expectativa de tal
interacción. En ambos casos se hace
la distinción entre una interacción
actual, que ocurre en un momento o contexto
específico convirtiéndose
en fuente de influencia; y una interacción
posible, que puede tener el mismo poder
de influencia en la medida en que las personas
se preparan para ella, actuando conforme
a consecuencias esperadas o a una probabilidad
subjetiva.
Finalmente, es preciso
reparar en la expresión carácter
situacional. Esta hace referencia a un aspecto
central y muy característico de los
estudios de Psicología Social, orientados
permanentemente a armonizar un enfoque individual
con un enfoque social. Desde esta perspectiva,
se considera exagerado pretender que se
puede explicar el comportamiento exclusivamente
a partir de características personales,
debido a que, en la práctica, buena
parte de lo que hacen las personas está
gobernado por estímulos que son propios
de las circunstancias. Los seres humanos
son profundamente sociales, y sus opiniones
sobre lo que deben hacer o sobre lo que
es apropiado, dependen de alto grado de
presiones tanto latentes como manifiestas
del ambiente y del grupo.
El carácter
situacional del comportamiento es, por tanto,
un aspecto que interesa a la Psicología
Social en forma prioritaria. Esto es coherente,
ya que cada interacción, considerándola
en su contexto y en toda su variedad, equivale
a una situación de influencia específica.
8.2.1.2. Las Modalidades de
la Influencia Social
De acuerdo a la
propuesta de Serge Moscovici hay tres modalidades
básicas de la influencia social:
conformismo, normalización e innovación:
I. Conformismo:
cambio en el comportamiento y la actitud
de una persona como resultado de una presión
imaginada o real proveniente de otras personas
o grupos. Una persona modifica su comportamiento
o actitud a objeto de armonizarlo con el
comportamiento o actitud de otros. Se verifica
una modificación en la posición
de una persona en dirección de la
posición del grupo. El conformismo
se caracteriza por la aceptación
de una norma dominante.
II. Normalización:
influencia recíproca que lleva a
los miembros de un grupo a nivelar sus respectivas
posiciones y a formular determinados compromisos.
Es una presión ejercida recíprocamente,
que se traduce en una norma de juicio aceptable
para todos. Consiste en suprimir las diferencias
y aceptar un mínimo denominador común.
Nadie desea dominar, pero nadie desea tampoco
quedar marginado. Remite a situaciones en
que se presentan diferencias sin que haya
una norma previa, de modo que las personas
convergen hacia una norma común.
III. Innovación:
influencia impulsada por un individuo o
una minoría cuyo resultado consiste
en crear nuevas ideas, modos de pensar o
comportarse, o bien modificar ideas recibidas,
actitudes tradicionales, antiguos modos
de pensar y actuar. La influencia se produce
por obra de una minoría desprovista
de poder y apoyada sólo en su estilo
de comportamiento, que se designa como minoría
activa. Esta minoría introduce cambios
en un sistema aceptado por una mayoría
sin disponer de recursos especiales.
La función
del conformismo está orientada a
la eliminación de las posiciones
desviantes que amenazan la estabilidad y
cohesión del grupo. Las presiones
hacia el conformismo cumplen el objetivo
de reducir el conflicto provocado por una
minoría que se desvía de la
norma existente o que intenta proponer una
nueva. Es habitual la expresión conformismo
simulado para designar aquellas situaciones
en que existe un consentimiento externo,
junto a un desacuerdo interno sin expresión.
Los grupos en los cuales la exigencia de
conformismo es alta tienden a ser menos
críticos, menos creativos y más
uniformes.
En la normalización
se verifica un movimiento positivo hacia
la cooperación y la comprensión
mutua. Complementariamente, este movimiento
permite eludir el enfrentamiento de opciones
planteadas en términos incompatibles,
cuya resolución sería costosa.
Es un mecanismo de negociación que
tiende a evolucionar sobre la base de concesiones
equivalentes y recíprocas, y en el
que se destaca lo mutuamente razonable y
no necesariamente lo verdadero. Allí
donde se presenta el riesgo potencial de
un conflicto derivado de posiciones divergentes,
constituye una estrategia interpersonal
de estabilidad que actúa promoviendo
influencias simétricas y multilaterales.
La innovación,
a diferencia de las modalidades anteriores,
en la medida en que se constituye frente
al cambio de una norma o al replanteamiento
de una tradición, obliga a una negociación
inesperada que exige complejos ajustes personales
y grupales. Esta negociación entre
una mayoría defensora de la tradición
y una minoría activa, se establece
a partir de un conflicto que resulta precisamente
de la existencia de posiciones rupturistas.
En este sentido, queda claro que el individuo
o grupo innovador es creador de conflictos,
y que la negociación planteada entre
la mayoría y la minoría está
centrada en un conflicto que previamente
no existía.
La innovación
gravita alrededor de la creación
de conflictos. Por su parte, la normalización
gravita alrededor de la evitación
del conflicto y el conformismo alrededor
del control o de la resolución de
los conflictos.
El conflicto es
una consecuencia propia y obligada de la
innovación social, aunque la intensidad
en que se presenta depende del tipo de grupo
y de factores situacionales. Cuando la influencia
se ejerce en el sentido del cambio, y el
consenso grupal queda cuestionado, el desacuerdo
surge en forma inevitable aparejado con
percepciones de amenaza y sentimientos de
incertidumbre. Una manifestación
típica de estas situaciones, es el
rechazo de las posiciones minoritarias bajo
la creencia de que sólo es un producto
de particularidades personales. Se produce
así un determinismo psicológico
según el cual la posición
planteada no tiene valor, carece de realidad,
es impropia, y se explica por unas características
individuales. Esto es lo que se llama psicologización.
Adicionalmente, tiende a negarse toda verosimilitud
al discurso minoritario, se rechaza que
tenga fundamentos sólidos, coherencia,
razón. A esto último se llama
denegación.
Psicologizar y denegar
son estrategias interpersonales para enfrentar
el conflicto y defender el espacio familiar
amenazado por las nuevas ideas. Permiten
al grupo construir una inmunidad respecto
de los desviados, restándoles credibilidad
y evitando la obligación de evaluar
la racionalidad de los juicios comprometidos.
La psicologización puede adoptar
diferentes formas. En sentido estricto está
presente cuando se atribuye la conducta
de alguien a su personalidad o locura, bajo
la forma de biologización, cuando
las cosas se explican porque es negro o
mujer, o como sociologización, cuando
se dice que es político, judío
o comunista.
8.2.1.3. El Hombre un Animal
Social
Mucho antes de la
era cristiana Aristóteles ya había
definido al hombre como un animal social,
y por mucho tiempo el carácter social
de la existencia humana ha seguido siendo
objeto de estudio y debate. Estamos preocupados
de una disciplina científica que
se designa como Psicología Social,
a objeto de establecer una diferencia con
la Psicología en general, y es importante
comprender que este apellido no es causal
y posee un sentido preciso.
Lo social se refiere
directamente a la interacción. Es
una característica que deriva del
hecho de que el comportamiento humano, como
hemos señalado, siempre implica a
otros, tanto como referencia o como receptor
de sus efectos. Desde luego, de aquí
proviene el concepto de sociedad que se
utiliza en forma amplia para designar al
conjunto de seres humanos que conviven en
un área común, pertenecen
a una misma cultura y colaboran a la satisfacción
de sus necesidades.
Tenemos, entonces,
que el hombre es un ser social, y que prácticamente
todo su comportamiento lo es igualmente.
En resumen, estos planteamientos se pueden
expresar en los siguientes puntos:
I. El hombre es
social porque vive en grupos, de modo que
la mayor parte de su comportamiento implica
directa o indirectamente a otros hombres.
II. El hombre es
social porque la mayor parte de su comportamiento
es respuesta a estímulos que provienen
de otros hombres.
III. El hombre es
social porque su comportamiento está
fuertemente influido por experiencias anteriores,
tanto propias como de otros miembros de
su grupo.
IV. El hombre es
social porque sólo de ese modo puede
satisfacer sus necesidades, de lo contrario
perecería.
De inmediato advertimos
que junto con los conceptos de lo social,
interacción e influencia, que están
esencialmente ligados, se encuentra el concepto
de grupo. Este es un término común
en el lenguaje cotidiano y también
en el lenguaje de las ciencias sociales.
Su valor para comprender lo que significa
la Psicología Social y su ámbito
de estudio, es muy alto.
El concepto de grupo
ha recibido tradicionalmente diversas definiciones.
Consideremos algunas de ellas habitualmente
citadas en la literatura especializada:
I. Dos o más
personas que interactúan de modo
tal que cada persona influye en todas las
demás y es influida por ellas.
(Shaw, 1986).
II. Cierta cantidad
de personas que se comunican entre sí,
durante cierto tiempo, y que son lo suficientemente
pocas para que cada una de ellas pueda comunicarse
con todas las demás, no en forma
indirecta, a través de otras personas,
sino cara a cara.
(Homans, 1971).
III. Un conjunto
de individuos cuyas relaciones mutuas los
hacen interdependientes en algún
grado significativo. Así definido,
el término de grupo se refiere a
una clase de entidades sociales que tienen
en común la propiedad de la interdependencia
entre sus miembros constitutivos.
(Cartwright y Zander,
1980).
IV. Una pluralidad
de individuos que se hallan en contacto
los unos con los otros, que tienen en cuenta
la existencia de unos y otros, y que tienen
conciencia de cierto elemento común
de importancia. Una característica
esencial del grupo es que sus miembros poseen
algo en común y que creen que ese
algo establece una diferencia
(Olmsted 1981)
En forma esquemática
podemos puntualizar las características
propias del grupo, tal como se infieren
en estas definiciones:
I. Los elementos
que constituyen un grupo son individuos
o personas.
II. Estas personas
participan en interacciones regulares, es
decir, con una cierta duración en
el tiempo.
III. A causa de
estas interacciones las personas adquieren
relaciones de interdependencia.
IV. Estas personas
comparten ciertas creencias y normas, tienen
necesidades comunes y persiguen metas y
objetivos específicos.
A partir de estas
características, una primera conclusión
importante es que en sentido estricto los
grupos tienden a ser pequeños. Ejemplos
característicos son la pareja, la
familia, los amigos o el curso. En todos
estos casos, el número de personas
es suficientemente bajo como para que todas
puedan interactuar con todas. Cuando se
trata de conjuntos más extensos,
como un partido político, una organización
productiva, un club deportivo o una iglesia,
se debe considerar que al interior de estas
asociaciones lo usual es que cada persona
no puede tener una interacción regular
con todas las restantes, sino con una parte
de ellas.
En propiedad, por
tanto, los grupos son conjuntos pequeños
de personas. Esto tiene la mayor importancia,
porque en términos prácticos
la sociedad, lo mismo que las grandes asociaciones,
están compuestas por grupos. En una
sociedad no existe ninguna persona que pueda
tener una interacción regular con
todos los restantes miembros. Más
bien lo que ocurre es que la interacción
se produce en forma parcial. Las personas
forman grupos, y es al interior de ellos
en donde se producen las interacciones más
significativas y las influencias más
poderosas.
No es paradójico
enfatizar el hecho de que una sociedad se
compone de grupos y no de personas. En la
medida en que no existen personas aisladas,
sino personas en interacción, como
se señalaba, no se puede convertir
a la persona en una unidad de estudio con
valor en sí mismo. Un individuo o
una persona aislada es literalmente una
fricción. Ahora bien, algo semejante
ocurre con la sociedad cuando se la considera
en su conjunto. Cada individuo sólo
interactúa con una parte de ella,
de modo que en términos efectivos
este es un concepto muy abstracto.
Entre el individuo
y la sociedad, el concepto de grupo permite
superar el abismo. Los individuos forman
grupos y las sociedades están compuestas
por grupos. De hecho, cualquier sociedad
moderna está compuesta por más
grupos que personas, por la simple razón
que cada persona puede pertenecer a muchos
grupos simultáneamente.
El ámbito
de estudio de la Psicología Social
se relaciona fundamentalmente con el grupo
humano, aunque, como veremos, este es un
ámbito complejo en el cual cada elemento
tiene su propia importancia, y está
inscrito en un contexto mayor.
8.2.1.4. La Visión Psicosocial
del Comportamiento
Con todos estos
elementos podemos ahora intentar una nueva
aproximación, para alcanzar una comprensión
más profunda del significado de la
Psicología Social, complementando
los planteamientos anteriores.
De acuerdo con la
posición de Serge Moscovici, el psicólogo
social francés, no existe ningún
límite preciso que separe la Psicología
Social de otros campos de la Psicología.
Por otra parte, tampoco hay fronteras claras
entre la Psicología Social y ciencias
como la Sociología y la Antropología.
Todas ellas, en realidad, comparten el mismo
interés por las interacciones y los
grupos humanos, junto con tener un gran
número de conceptos y teorías
comunes. En lo fundamental, la Psicología
Social no se diferencia por su ámbito
de estudio, lo que podría llamarse
su territorio, sino por un enfoque propio.
Esto es, una manera de observar y estudiar
los fenómenos sociales, que se designa
como enfoque o visión psicosocial.
En forma simple,
esto significa que la Psicología
Social estudia y explica los fenómenos
que son simultáneamente psicológicos
y sociales. Es decir, intenta recoger, sin
separar, lo individual y lo grupal. Desde
esta perspectiva se proponen dos aproximaciones
I. La Psicología
Social es la ciencia del conflicto entre
el individuo y la sociedad. De la sociedad
externa y de la sociedad que lleva dentro.
II. La Psicología
Social es la ciencia de los fenómenos
de la ideología (cogniciones y representaciones
sociales) y de los fenómenos de la
comunicación. A los diversos niveles
de las relaciones humanas, relaciones entre
individuos, entre individuos y grupos y
entre grupos.
Ante todo, la Psicología
Social se sitúa en una posición
que busca armonizar dos universos en sí
mismos profundos y complejos: el individuo
y el grupo. Constituyen verdaderos universos
por la cantidad de elementos que contienen
y por su extensión. Cada individuo
es un universo que incluye, a lo menos,
una biografía personal, un conjunto
de actitudes, creencias, valores, rasgos,
emociones, sentimientos, temores, proyectos,
percepciones, etc., todo lo cual ciertamente
afecta su comportamiento. Lo mismo cabe
afirmar para el grupo, debido al juego infinito
de interacciones que se producen en él,
con sus distintas formas de influencia,
presiones, estimulaciones, atracciones,
y toda una variedad de procesos interpersonales.
La Psicología
Social es básicamente la ciencia
del encuentro y del conflicto entre el individuo
y el grupo. Su ámbito de estudio
incluye todos los fenómenos de grupo,
pero además todos los fenómenos
relacionados con la ideología y la
comunicación social. En cuanto a
la ideología se consideran los sistemas
de representaciones y actitudes, prejuicios,
estereotipos y creencias. Es decir, toda
forma de representación que los individuos
y los grupos se forman para actuar y comunicar,
para dar forma a su realidad. En cuanto
a los fenómenos de la comunicación,
se incluyen los intercambios de mensajes,
verbales y no verbales, entre individuos
y grupos, junto con los medios de comunicación
y los fenómenos de la publicidad
y la propaganda.
8.2.1.5. La Articulación
Psicosociológica
A partir de enfoques
de esta naturaleza, se ha planteado la necesidad
de desarrollar una Psicología Social
que realmente responda al calificativo de
psicosociológica. Esto es, que ponga
de manifiesto los procesos que articulan
lo individual y lo social. Un punto de partida
en esta posición es la teoría
de la articulación psicosociológica
planteada por Willen Doise.
La Psicología
Social no puede estar basada únicamente
en modelos que intentan la comprensión
de las características individuales,
como tampoco en modelos que tengan en cuenta
la interacción de individuos desprovistos
de toda inserción social. Son inadecuados
aquellos modelos o teorías que hacen
del individuo una abstracción sin
una posición social específica.
En este contexto,
está claro que la Psicología
y la Sociología no pueden ser discursos
autónomos. La observación
y la investigación empírica
siempre terminan mostrando que lo social
evoluciona a través de la interacción,
y que lo individual evoluciona y se transforma
en esa interacción. Los comportamientos
individuales, tanto como sus representaciones,
no pueden ser independientes de las relaciones
sociales. Por el contrario, éstas
se coordinan y se ajustan constantemente
con el desarrollo de las relaciones sociales,
acentuándose y estructurándose
en función de las posiciones recíprocas
que ocupan los actores sociales.
La clave, en consecuencia,
es recoger e integrar las explicaciones
de la Psicología y la Sociología,
sin restar legitimidad a ninguno de estos
campos.
Doise ha señalado
que los fenómenos sociales pueden
recibir explicaciones que se sitúan
en distintos niveles. Básicamente
se distinguen cuatro niveles:
I. Nivel del individuo.
II. Nivel de la
interacción.
III. Nivel de las
posiciones sociales.
IV. Nivel de la
ideología.
Estos niveles muestran
con claridad el grado de complejidad creciente
que asume cada explicación, sin que
se excluyan, puesto que cada uno se integra
en el siguiente. Constituyen dominios que
expresan diferentes maneras de estudiar
los fenómenos sociales, y representan
las etapas en el camino de una articulación
psicosociológica.
En el primer nivel
se buscan explicaciones en los procesos
que se desarrollan en el plano del individuo.
Interesan desde esta perspectiva, el modo
como se construyen las imágenes del
ambiente social, los mecanismos cognitivos,
la emocionalidad, los rasgos de personalidad,
etc. En este nivel los procesos fundamentales
de la influencia social están situados
en el individuo.
En el segundo nivel
los individuos son situados unos en relación
con otros. Interesa la interacción
y las consecuencias que derivan de ella.
Está definido como un nivel en que
sólo se consideran las relaciones
inmediatas. Gran parte de las investigaciones
de Psicología Social se sitúan
en este nivel. De allí provienen
cuestiones tales como la atracción
interpersonal, la cohesión, el liderazgo,
la percepción social, la dinámica
de grupos, las presiones situacionales,
la comunicación, el conformismo,
etc. Temas que son tratados sobre la base
de relaciones entre individuos, pero ignorando
sus posiciones sociales o sus pertenencias
dentro de un contexto social más
amplio.
El tercer nivel
se refiere a las posiciones ocupadas por
los individuos y los grupos. Incluye las
representaciones grupales que se expresan
tanto a nivel individual como interaccional,
en situaciones específicas. Los individuos
son concebidos como miembros de grupos,
como parte de alguna categoría social.
El último
nivel es el de las ideologías. Se
refiere al conjunto de representaciones,
de creencias y valores generales correspondientes
a un determinado sistema social, reconocido
como universal, que constituyen el marco
de las posiciones sociales y las pertenencias
categoriales.
Ninguna explicación
completa del comportamiento so |