Doctor en Sociolog韆 D. Enrique F. Area Sacristan

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Doctor D. Enrique Area Sacristan
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Cap铆tulo 5

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5. LAS SIETE NUEVAS HERRAMIENTAS. FASE DE PLANIFICACI脫N GENERAL.

Las siete nuevas herramientas comprenden una metodolog铆a, cuya eficacia ya ha sido probada en todos los sectores del mundo. En este sentido no hay que olvidar que la normalizaci贸n de Sistemas se inici贸 en los Ej茅rcitos Europeos en los a帽os 60, cuna de las normativas internacionales de Ingenier铆a de Sistemas como las MIL., las STD., las ISO. o las UNE., entre otras. Normativas que son exigidas por los Gobiernos de los Pa铆ses desarrollados, por lo que se puede afirmar que los mismos Gobiernos hacen uso del mismo m茅todo. Muy importante para entender el enfoque de este trabajo, premisa explicada en la Parte I.


Las t茅cnicas/herramientas cl谩sicas de resoluci贸n de problemas (diagrama de Pareto, diagrama de dispersi贸n, diagrama causa efecto, etc.) permiten el tratamiento (an谩lisis y resoluci贸n) por parte de equipos de trabajo de los problemas, muchos y triviales, de acuerdo con la resoluci贸n dada por Juran en Control de Calidad. Para tratar con los problemas pocos e importantes ha sido necesaria una nueva generaci贸n de herramientas capaces de tratar con datos de 鈥渢ipo ideas u opiniones鈥, datos por lo general de tipo cualitativo y de dif铆cil tratamiento, como es el caso de los criterios individuales y colectivos respecto a la solidaridad y Defensa Nacional.


A estas herramientas de nueva generaci贸n se les ha denominado 鈥淟as siete nuevas herramientas鈥 o 鈥淟as siete herramientas de Gesti贸n鈥. Estas herramientas fueron creadas por los japoneses en la d茅cada de los 70. Se trataba de trasladar a las 谩reas funcionales metodolog铆a de calidad.


En 1972, un comit茅 de la Uni贸n Japonesa de Cient铆ficos e Ingenieros (Japanase Union of Scientist and Engineers, JUSE.) analizaron un gran conjunto de t茅cnicas y herramientas de gesti贸n y adoptaron entre ellas, aquellas siete que se van a utilizar para el an谩lisis del problema de la negativa a incorporaci贸n a filas en todas sus vertientes y que inciden directamente en la Movilizaci贸n, por ser el objeto principal de la misma el personal que se incorpora, el personal que realiza el Servicio Militar.


El conjunto de las nuevas herramientas de gesti贸n esta compuesto por:


- Diagrama de Afinidad.

- Diagrama de Relaciones.
- Diagrama de 脕rbol.
- Diagrama Matricial.
- An谩lisis Factorial.
- Diagrama del Proceso de Decisi贸n.
- Diagrama de Flechas.

Siendo necesario decir que estas herramientas son conocidas por otras denominaciones y, a veces, se les ha a帽adido otras herramientas como el m茅todo de jerarquizaci贸n de Saaty.


Son fundamentalmente utilizadas en la fase de planificaci贸n de las cuatro de que consta el ciclo b谩sico de mejora de calidad o 鈥渞ueda de Deming鈥 (ciclo PDCA.) mencionada en la Parte I. De acuerdo con el estado de la fase de planificaci贸n (planificaci贸n general, intermedia o detallada en la que pueda intervenir el MINISDEF., o en los estudios que 茅ste realice y la posible adopci贸n de acciones correctivas, remediadoras o preventivas que de ellos se deduzcan) en la que generalmente se utilizan, podemos dividir estas herramientas en:

Etapa
Objetivo
Fase
Herramientas
驴Cu谩l es el problema?
Identificar problemas
Planificaci贸n General
Diagrama de Afinidad
An谩lisis Factorial
驴Cuales son las causas del problema?
Identificar Procesos y causas ra铆z del problema
Planificaci贸n General
Diagrama de Relaci贸n
驴De que forma se resuelve el problema?
Identificar soluciones
Planificaci贸n Intermedia
Diagrama de 脕rbol
驴Qu茅 opci贸n tomar?
Seleccionar la mejor
Planificaci贸n Intermedia
Diagrama Matricial
驴Cu谩ndo y como actuar?
Planificar la puesta en marcha de la mejor soluci贸n
Planificaci贸n detallada
Diagrama de Flecha
Diagrama de Proceso de Decisi贸n

5.1. EL DIAGRAMA DE AFINIDAD (DA.)

5.1.1. Concepto.


El Diagrama de Afinidad (DA.) es la herramienta b谩sica del conjunto de las siete herramientas de Gesti贸n. Tambi茅n es conocida con el nombre de 鈥淢茅todo KJ鈥 (Kawuakita Jiro es la persona que lo desarroll贸). Esta herramienta se utiliza para conseguir gran cantidad de datos en forma de ideas, opiniones, temas, aspectos a considerar y organizarlos en grupos sobre la base de criterios afines de relaci贸n natural entre cada elemento.


El objetivo del DA. es analizar gran cantidad de datos en forma de ideas e identificar las ideas clave inherentes a los datos. Se puede decir que el DA. permite 鈥渞educir鈥 una gran cantidad de datos en un conjunto manejable de procesos clave, que es el principal objeto de esta fase de estudio: delimitar los procesos principales que tienen incidencia en los criterios individuales y colectivos de solidaridad Nacional.


Con respecto a la aplicaci贸n o utilizaci贸n que le vamos a dar a esta herramienta est谩 justificado por los siguientes motivos:


1. Los hechos o conceptos, as铆 como los procesos no se encuentran claramente delimitados, son complejos, excesivamente amplios y se encuentran naturalmente relacionados. Si se analiza de forma cl谩sica el problema de la negativa a la prestaci贸n del Servicio Militar, conduce a un estudio Sociol贸gico de m煤ltiples variables y de resultados gaseosos, al estudio de los factores 鈥渕uchos y poco importantes鈥 cuya incidencia real en el resultado del proceso es realmente nimio. Se estar铆a realizando un trabajo que no llega a ser, siquiera, una auditor铆a de resultados. Debemos partir de un estudio expansivo de las propias estructuras legales que se han creado, una Auditor铆a de Sistemas, que son la causa de que puedan producirse esos procesos, Auditor铆a de Procesos, cuyo objetivo final, Auditor铆a de Objetivos, bien pudiera ser la creaci贸n de una Europa con un Ej茅rcito y una moneda 煤nicas.


2. Debido a la gran cantidad de incidencias detectadas como el resurgimiento de los nacionalismos excluyentes, el cambio de materias educativas en los Colegios, la descapitalizaci贸n del Estado Nacional..., y en el 谩mbito militar, la propia profesionalizaci贸n de los Ej茅rcitos, la participaci贸n de determinadas Comunidades Aut贸nomas como fuentes casi exclusivas de sus RR. HH. profesionales[36]
, la existencia de un proceso de desmilitarizaci贸n de la Sociedad con la PSS y sus consecuencias de marginaci贸n para los Ej茅rcitos, la utilizaci贸n de los mismos en pol铆tica exterior ...etc. Deben ser agrupadas seg煤n su importancia, en concordancia con el m茅todo, de forma natural.

3. Parece conveniente utilizar un nuevo enfoque, tanto en la actuaci贸n como en el an谩lisis del tema.


4. No se conocen de forma clara los pasos a dar para salir de esta situaci贸n, pues, si bien es verdad que la recluta profesional puede solucionar a corto plazo el problema de los Ej茅rcitos, no es menos cierto que la objeci贸n e insumisi贸n en todas sus vertientes, es un proceso en continua evoluci贸n que seguir谩 afectando a las fuentes de RR. HH. de los mismos disminuyendo su Bolsa Potencial, siendo necesario aportar soluciones.


5. Es necesario el consenso de todos los espa帽oles para abordar esta situaci贸n.


5.1.2. Construcci贸n del DA.


Existe un primer problema a resolver respecto a la aplicaci贸n del m茅todo que se quiere emplear. Para la aplicaci贸n del mismo este pide formar, en primer lugar, un equipo de trabajo, a poder ser interdisciplinar, con conocimientos profundos del tema que se va a tratar. Es decir, personas que dispongan del conocimiento necesario para tratar las distintas dimensiones del tema en cuesti贸n.


El enfoque dado al problema hace necesario la explicaci贸n del propio m茅todo de trabajo para poder llevarlo a efecto; se hace necesaria la explicaci贸n del m茅todo de Ingenier铆a de Sistemas. Sin embargo, a pesar de la dificultad inicial en la formaci贸n de este Grupo de trabajo, y teniendo en cuenta que esto es una herramienta, se puede realizar a posteriori de la Auditor铆a del Sistema.


La Auditor铆a del Sistema es el estudio preliminar que hay que realizar para poder desarrollar con 茅xito la Auditor铆a de Procesos, que es el objetivo fundamental de este trabajo. No se pueden entender los resultados de ciertos procesos sin la existencia de una estructura legal que los apoye e incentive.


Una vez realizada la Auditor铆a del Sistema, de la estructura legal, se comunicar谩 al grupo de trabajo los resultados de la misma para su estudio.


Posteriormente, en concordancia con el m茅todo, se realizar谩 un proceso de tormenta de ideas bas谩ndose en dicha Auditor铆a para relacionar toda aquella normativa legal que tiene influencia sobre las variables escogidas que tienen una influencia mayor en los cambios de criterio individuales y colectivos de solidaridad Nacional. En este sentido hay que especificar que no siempre se realiza una tormenta de ideas, por lo que, en caso de que el grupo no se pueda formar, los datos se obtendr谩n mediante encuesta a personas seleccionadas.


Las ideas se registrar谩n y se transcribir谩n a tarjetas tipo 鈥渇lip-chart鈥. El objetivo de esta fase es 鈥渃apturar la esencia del pensamiento鈥.


El siguiente paso es poner de acuerdo al grupo en el contenido de las tarjetas. Una vez que el grupo est谩 de acuerdo en el contenido de todas las tarjetas se mezclar谩n y se repartir谩n de forma aleatoria, para, posteriormente, adherirlas en un tablero de superficie vertical tipo Plano de Situaci贸n[37]
 en el que se agrupar谩n las tarjetas relacionadas siguiendo las indicaciones de los miembros del equipo. Para ello se puede seguir el siguiente esquema:

1. Localizar dos tarjetas que se encuentren relacionadas entre ellas y posicionarlas una junto a otra. Buscar en el conjunto total de las tarjetas otras que est茅n relacionadas con estas dos.


2. Repetir el mismo proceso con el resto de las tarjetas.


La construcci贸n de un DA. es un proceso reactivo y por lo tanto no se trata de un proceso contemplativo. Es importante trabajar con rapidez y energ铆a. El silencio anima el proceso de pensamiento m煤ltiple evitando que los miembros del equipo se vean atrapados en una batalla sem谩ntica. En caso de que dos participantes entren en una din谩mica de situar una tarjeta en una u otra agrupaci贸n, se situar谩n en ambos grupos, lo que permite utilizar esta herramienta de m煤ltiples formas.
 

fig12
Fig. 12. Ejemplo de ordenaci贸n de tarjetas, agrupaci贸n y tarjetas de cabecera.

Posteriormente, se crear谩n las tarjetas de cabecera, que deben identificar de forma clara el 鈥渉ilo鈥 com煤n que une a las ideas que cuelgan de 茅l. En segundo lugar debe ser capaz de recoger el 鈥渟entir鈥 de los comentarios del grupo.

Si existe un grupo con una gran cantidad de tarjetas ser谩 posible analizar la posibilidad de existencia de subgrupos, con las subcabeceras adecuadas, dentro del grupo.


Finalmente, una vez obtenido el DA., el grupo debe revisar todos los pasos dados y el resultado global. Cuando se haya alcanzado el consenso global, se transfiere la informaci贸n del plano de situaci贸n a soporte papel, rodeando cada agrupaci贸n (y subagrupaci贸n en caso de que existan) mediante una l铆nea para facilitar la visi贸n de conjunto.


El establecimiento de relaciones entre los grupos de ideas y la determinaci贸n de su importancia es objeto de otra de las herramientas (Diagrama de Relaciones).


El 煤ltimo paso es establecer una valoraci贸n de los distintos elementos del problema. Para ello, los participantes del grupo de trabajo dar谩n una puntuaci贸n con el siguiente criterio:


(1) El elemento es poco importante.

(2) El elemento es importante aunque no es cr铆tico.
(3) El elemento es de una importancia cr铆tica.

Estas puntuaciones solo se asignan a las agrupaciones de primer nivel o a las ideas solitarias. El valor obtenido por cada grupo de ideas proporciona un medio de reconocer el orden de importancia que asigna el grupo a estas.


5.1.3. Desarrollo del DA.


5.1.3.1. Base de estudio para el desarrollo del DA.

Es conveniente realizar un estudio del Sistema (Auditor铆a del Sistema) para comprender los procesos que est谩n ocurriendo en 茅l.


La realizaci贸n de la Auditor铆a del Sistema, de la estructura legal del Estado, en primer lugar est谩 justificada por las siguientes razones:


1. La Administraci贸n representa un ejemplo revelador de difuminaci贸n de lo Pol铆tico y Administrativo que se percibe en lo org谩nico, ya que no est谩n claros los l铆mites entre los 贸rganos pol铆ticos y administrativos, y en lo funcional, ya que con frecuencia los 贸rganos administrativos desarrollan funciones correspondientes en principio al otro conjunto.


2. Todo comienza con la dificultad cada vez mayor de definir a un 贸rgano como pol铆tico o como administrativo. La Constituci贸n delimita un doble Sistema de acceso a los cargos p煤blicos en condiciones de igualdad (art.23) y a la funci贸n p煤blica de acuerdo con los principios de m茅rito y capacidad (art.103). Ser铆an cargos pol铆ticos aquellos que fueran cubiertos por un Sistema de Libre Designaci贸n entre personas que puedan ser o no funcionarias.


La realidad se muestra m谩s compleja que la teor铆a debido, principalmente, a que 茅sta muestra unidades pol铆ticas absolutas, cuyo nombramiento y separaci贸n es libre, unidades administrativas absolutas, cuyas funciones e ingreso se establecen en normas preestablecidas, unidades pol铆ticas relativas, cuyo nombramiento tiene requisitos pero cuya separaci贸n es libre y unidades administrativas relativas, cuyo nombramiento es libre o sometido a condiciones especiales de capacidad pero cuya separaci贸n exige procedimiento reglado.


Tambi茅n en niveles inferiores se pueden encontrar ejemplos de 贸rganos mixtos. Entre ellos se pueden contar los puestos de atribuci贸n indistinta, entre los que se encuentra el personal eventual.


3. La difuminaci贸n entre ambas funciones baja desde los puestos directivos hasta la base de los funcionarios. Los funcionarios no son sujetos impersonales cuya actuaci贸n se desarrolla de forma absolutamente as茅ptica. Se empieza a asumir la relevancia que tiene el 鈥渆lemento personal鈥 en la titularidad de cada 贸rgano que puede, en la medida de sus posibilidades, politizar o tecnificar la actuaci贸n del mismo.


Como resumen de esto debemos de recordar el t茅rmino de 鈥渆sfera de control鈥 seg煤n el cual todo directivo tiene una funci贸n de enlace y bisagra entre dos equipos como mencionamos en el apartado 2.4.1.


4. Es indudable que el Gobierno ejerce una funci贸n pol铆tica que excede la mera funci贸n ejecutiva. 鈥淓l Gobierno dirige la pol铆tica interior y exterior[38]
鈥. Esto otorga al Gobierno el papel central en el 谩mbito de la actividad pol铆tica y le concede el poder de trazar los principios esenciales sobre los que se regir谩 la Sociedad. En concordancia con ello, la Constituci贸n y el resto de la normativa legal que la desarrolla le atribuyen una serie de instrumentos mediante los que puede hacer efectiva esa facultad, entre los que se puede destacar la posesi贸n de un amplio poder normativo y la iniciativa legislativa frente al Parlamento.

5. La jurisprudencia postconstitucional admite la existencia de actos pol铆ticos originados en otras Administraciones territoriales, con lo que se admite la existencia de otros centros de producci贸n de pol铆tica; la pol铆tica se multipolariza. Entre otros se pueden citar los siguientes:


a El ingreso en Organismos Internacionales, principalmente en la Comunidad Europea, supone la aceptaci贸n de otro polo de decisi贸n pol铆tica. As铆 se deduce de la lectura del art铆culo 93 de la Constituci贸n, que prev茅 que mediante la firma de los Tratados previstos en el mismo -en el que se incluye el Tratado de Adhesi贸n- se atribuyan a una Organizaci贸n Internacional competencias derivadas de la propia Constituci贸n.


b La jurisprudencia admite la existencia de actos pol铆ticos producidos en otras Administraciones distintas de la Administraci贸n del Estado. Se trata de una consecuencia necesaria del reconocimiento de Autonom铆a pol铆tica a las Comunidades Aut贸nomas y de la plena aceptaci贸n de su capacidad para emitir actos cuya naturaleza y relevancia exceden de la propiamente administrativa.


c Por su parte , la Sentencia del Tribunal Supremo del 25 de Junio de 1986 dispone de forma tajante que en la Administraci贸n del Estado el 煤nico 贸rgano competente para elaborar actos pol铆ticos es el Gobierno.


d De lo expuesto se deduce la existencia de otros focos de actuaci贸n pol铆tica, distintos al Gobierno, que inciden en los procesos a estudiar. Conviene analizarlos por si existiera una relaci贸n causal entre los resultados que se est谩n produciendo en determinadas Regiones Auton贸micas y sus centros regionales de actuaci贸n pol铆tica. El mismo an谩lisis debemos efectuar respecto a la posible causa-efecto de la firma de determinados Tratados Internacionales: focos de actuaci贸n pol铆tica exterior.


5.1.3.1.1. Focos de actuaci贸n pol铆tica interiores.


El Gobierno de la Naci贸n. En 鈥淓l Arte de Gobernar. Historia del Consejo de Ministros y de la Presidencia del Gobierno鈥, editado por Tecnos, se diferencia entre 鈥淕obierno鈥 y 鈥淧oder Ejecutivo鈥, si bien ambos t茅rminos se emplean indistintamente en el lenguaje cotidiano. Se afirma que los t茅rminos son intercambiables para referirnos al 贸rgano gubernamental, pero ello no quiere decir que las funciones del Gobierno sean meramente ejecutivas, limit谩ndose el Gobierno a poner en acci贸n directrices o resoluciones emanadas de otros 贸rganos. Por el contrario, tambi茅n realiza tareas a iniciativa propia que por antonomasia, integran la verdadera funci贸n de gobierno. Por ello, se afirma, desde una perspectiva funcional, el t茅rmino ha recuperado su significado cl谩sico y viene a equivaler a orientaci贸n y direcci贸n, impulsando la labor de otros 贸rganos. Se refleja as铆, contin煤a, la necesidad de las sociedades modernas de disponer de un centro de coordinaci贸n y direcci贸n, no solo de la vida pol铆tica, sino de las l铆neas generales, sociales y econ贸micas a seguir por la colectividad. Nuestra Constituci贸n as铆 lo reconoce en su art.97, que resulta definitivo en este aspecto: 鈥淓l Gobierno dirige la pol铆tica interior y exterior, la Administraci贸n Civil y Militar, y la defensa del Estado. Ejerce la funci贸n ejecutiva y la potestad reglamentaria de acuerdo con la Constituci贸n y con las Leyes鈥.


Direcci贸n equivale a orientaci贸n e impulso, de modo que, y seg煤n la misma fuente, al atribuir al Gobierno la 鈥渄irecci贸n de la pol铆tica鈥, le atribuye una capacidad de se帽alar metas, disponer los medios para alcanzarlas, y fijar las prioridades en el uso de tales medios.


Dentro de la funci贸n directiva del Gobierno podemos distinguir varias 谩reas: la de la Pol铆tica interior, la Administraci贸n Civil y Militar, la Pol铆tica exterior y la Defensa Nacional. Las diferencias en los impulsos que el Gobierno trata de dar a una u otra las podemos cuantificar en un monopolio, sin matices, que posee el Gobierno cual es la Ley de Presupuestos del Estado; esta Ley nos puede indicar con una gran aproximaci贸n los objetivos marcados a corto, medio y largo plazo en funci贸n de la profundidad del an谩lisis que queramos realizar.


En cuanto a la iniciativa legislativa, el Gobierno la comparte con otros titulares, art.87 de la Constituci贸n (C谩maras, iniciativa popular y Comunidades Aut贸nomas), pero la abrumadora superioridad de medios con que cuenta el Gobierno le colocan en una situaci贸n de innegable ventaja respecto a otros.


De todo lo expuesto anteriormente se deduce la necesidad de realizar un estudio de toda aquella normativa de car谩cter general que influye en los procesos de los cambios de criterio de solidaridad Nacional, para su comparaci贸n con las de aquellas Comunidades Aut贸nomas en las que los resultados no son los m谩s favorables para la Defensa Nacional.


Este foco de pol铆ticas se tendr谩 en cuenta a lo largo del resto del trabajo.


Los Gobiernos Aut贸nomos. La organizaci贸n territorial auton贸mica supone que no pueda hablarse ya de un solo poder ejecutivo. La divisi贸n competencial efectuada por la Constituci贸n y los Estatutos de Autonom铆a supone que hay funciones ejecutivas encomendadas al Gobierno de la Naci贸n y funciones ejecutivas encomendadas al Gobierno de cada Comunidad Aut贸noma.


Si bien estos no tienen autoridad legal en materia de Defensa, si que tienen poder para modificar las variables que influyen sobre los criterios de solidaridad y que influyen directamente en el rendimiento de los procesos relacionados con la misma. De ah铆 las diferencias tan abultadas en los resultados de las diferentes Regiones Auton贸micas.


De todo lo expuesto se hace necesario conocer las pol铆ticas de los Gobiernos Regionales y la actuaci贸n de las Administraciones locales para, en comparaci贸n con las pol铆ticas marcadas por el 贸rgano de la Naci贸n, poder obtener conclusiones.


Este foco de pol铆ticas se tendr谩 en cuenta a lo largo del resto del trabajo.


5.1.3.1.2. Focos de actuaci贸n pol铆tica exterior.


Seg煤n Carlos Westendorp y Cabeza, en 鈥淓spa帽a y el Tratado de la Uni贸n Europea鈥, la desproporci贸n entre el gran peso econ贸mico de la Comunidad Europea y su escasa presencia en las relaciones Internacionales, 鈥渦n gigante econ贸mico y un enano pol铆tico鈥, as铆 como la existencia de 谩reas de intereses comunes en materia de pol铆tica exterior, llev贸 a los negociadores del Acta 脷nica a intentar la superaci贸n de una concepci贸n exclusivamente economicista de la Comunidad, introduciendo elementos de cooperaci贸n pol铆tica, cuyos antecedentes hay que buscarlos en la Cumbre de La Haya de 1969, en los Informes de Avignon del a帽o siguiente y Tindemans de 1975, en la iniciativa Genscher-Colombo (1981) y en la declaraci贸n solemne de Sttutgart sobre la Uni贸n Europea.


El Acta 脷nica Europea es un instrumento jur铆dico que incluye la actuaci贸n o el ejercicio conjunto en un 谩mbito que hasta entonces estaba exclusivamente reservado a las competencias de los Estados miembros: la pol铆tica exterior. De ello se deduce que la cooperaci贸n pol铆tica se institucionaliza dentro de lo que se ha llamado el 鈥淪istema Comunitario鈥.


Llegados a este punto hay que preguntarse en qu茅 consiste concretamente este Sistema. Carlos Westendorp lo define como 鈥渓a creaci贸n de un espacio jur铆dico, econ贸mico y pol铆ticamente integrado鈥. Este 煤ltimo 谩mbito, que es el que nos interesa, se plantea en el Tratado de la Uni贸n Europea, marc谩ndose el objetivo de la Uni贸n Pol铆tica. Junto a los Estados miembros, depositarios 煤ltimos de la soberan铆a Nacional, coexisten las instituciones comunitarias, de entre las cuales el Parlamento Europeo, la Comisi贸n y el Tribunal de Justicia obedecen a una concepci贸n claramente supranacional. De la misma forma, el Consejo de Ministros, cuando toma las decisiones por mayor铆a, deja de ser una instancia de cooperaci贸n intergubernamental para convertirse en una verdadera instituci贸n supranacional.


El Consejo Europeo de Dubl铆n, de Junio de 1990, reafirma la necesidad de avanzar tanto en la integraci贸n monetaria como en la pol铆tica, y seis meses m谩s tarde el Consejo Europeo de Roma da un impulso a esta idea convocando dos Conferencias Intergubernamentales para negociar en paralelo la Uni贸n Pol铆tica y la Uni贸n Monetaria, aunque ambas no tienen porque conseguirse necesariamente en el mismo plazo de tiempo.


El Tratado de la Uni贸n Europea (TUE.), aprobado en Diciembre de 1991 por el Consejo Europeo de Maastricht y firmado por los Ministros de Asuntos Exteriores y de Econom铆a trata de responder a esta nueva situaci贸n.


En sus aspectos formales el TUE tiene una estructura tripartita:


a Una parte que modifica los Tratados de Roma, de Par铆s y el Acta 脷nica y que incorpora la nueva UEM.


b Una parte referente a las cuestiones de pol铆tica exterior y de seguridad com煤n, incluyendo la Defensa: PESC. (Pol铆tica Exterior y Seguridad Com煤n).


c Una parte que sistematiza la cooperaci贸n intergubernamental en los 谩mbitos de Justicia e Interior.


En el tema que se trata, la Pol铆tica Exterior y de Seguridad Com煤n (PESC.), sucesora de la Cooperaci贸n Pol铆tica Europea (CPE.), sistema de consultas y coordinaci贸n de aspectos concretos de pol铆tica exterior de los Estados miembros, se configura como algo que aspira a cubrir todas las 谩reas de pol铆tica exterior y seguridad y que deriva de una de las exigencias del Tratado como es la mayor solidaridad entre los miembros de la Comunidad. Esta exigencia viene impuesta por la situaci贸n de inestabilidad del entorno y la constataci贸n de que existen 谩reas de inter茅s com煤n y como efecto de este esp铆ritu la voluntad de Defensa Com煤n.


Asimismo, es de resaltar que, la innovaci贸n m谩s relevante en el tema en cuesti贸n es la incorporaci贸n plena de dicho t茅rmino al Tratado y la inclusi贸n incipiente, pero en continua evoluci贸n, de lo que pudiera conducir a una Defensa com煤n y que dividi贸 en su momento a 鈥淓urope铆stas鈥 y 鈥淎tlantistas鈥.


El principal objetivo de la Uni贸n en materia de pol铆tica exterior y de seguridad es: 鈥渁firmar su identidad en el 谩mbito Internacional, en particular mediante la realizaci贸n de una pol铆tica exterior y de seguridad com煤n que incluya en el futuro la definici贸n de una pol铆tica de Defensa com煤n que podr铆a conducir en su momento a una Defensa com煤n鈥[39]
.

El articulo J.1 identifica los cinco objetivos generales que han de guiar a la PESC. en su desarrollo:


1. La defensa de los valores comunes, los intereses fundamentales y la Independencia de la Uni贸n.


2. El fortalecimiento de la Seguridad de la Uni贸n y de sus Estados miembros en todas sus formas.


3. El mantenimiento de la paz y el fortalecimiento de la seguridad Internacionales, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, el Acta Final de Helsinki y la Carta de Par铆s.


4. El fomento de la Cooperaci贸n Internacional.


5. El desarrollo y la consolidaci贸n de la Democracia y del Estado de Derecho, el respeto de los Derechos Humanos y de las libertades fundamentales.


Luis Felipe Fern谩ndez de la Pe帽a, Ex-Director General Adjunto de Pol铆tica Exterior, resume el Tratado de Maastricht en materia de seguridad y defensa en un objetivo inmediato, el desarrollo de una pol铆tica com煤n de seguridad, y dos objetivos mediatos: definir una pol铆tica com煤n de defensa y llegar, en su momento, al establecimiento de una defensa com煤n.


Por otra parte, las disposiciones sobre seguridad y defensa se recogen en el art铆culo J.4 del Tratado y en una declaraci贸n aneja en la que se toma nota de las dos declaraciones adoptadas en paralelo por los Pa铆ses miembros de la UEO.


En el art铆culo J.4 se establecen cuatro principios fundamentales:


1. La defensa pasa a ser, en futuro condicional, una competencia de la Uni贸n.


2. Las cuestiones que tengan repercusiones en el 谩mbito de la defensa no estar谩n sometidas al procedimiento de la acci贸n com煤n.


3. Para la gesti贸n de las implicaciones militares de sus decisiones la Uni贸n se valdr谩 de la UEO.


4. La pol铆tica de defensa de la Uni贸n ser谩 compatible con la pol铆tica de defensa com煤n acordada en el marco de la Alianza Atl谩ntica.


De todo lo expuesto se puede deducir que:


- Ha surgido un nuevo foco de actuaci贸n pol铆tica de gran trascendencia en las pol铆ticas de las Naciones que integran la Uni贸n Europea.


- La unidad de car谩cter pol铆tico y las tareas hist贸ricas realizadas configuran la raz贸n de ser de la Conciencia de pertenencia a una Unidad Supranacional que sirve de soporte a su identidad.


- El proceso de integraci贸n de la Europa de las Naciones en un Estado supranacional pasa inexorablemente por la creaci贸n de una moneda y un Ej茅rcito 煤nicos, herramientas de tres pilares fundamentales como son el comercio (interior y exterior), la defensa y la pol铆tica exterior.


- La disminuci贸n de los Ej茅rcitos Nacionales, y la transformaci贸n cualitativa de 茅stos obedece a las necesidades pol铆ticas de defensa derivadas de los Tratados Internacionales entre los componentes de la U.E, acorde con la realidad social y econ贸mica de las Naciones.


- La eliminaci贸n de los Ej茅rcitos Nacionalistas, 鈥渞eservas espirituales de la Vieja Europa de las Patrias鈥, o al menos su control es uno de los imperativos a conseguir para evitar que se repitan guerras civiles de gran envergadura. La aparici贸n de nuevos procesos, como la Defensa Civil y la desmilitarizaci贸n de la Sociedades se pueden enmarcar dentro del principal. Se trata de ser 鈥渟uficientes鈥 juntos sobre materias en las que no podemos de ser suficientes independientemente, de tal manera que se fortalece la Uni贸n y las Naciones integrantes. Se crea as铆 un proceso de necesidad en el 谩mbito de la Defensa que autorealimenta el proceso principal: el propio de la Uni贸n Europea.


- Los Ej茅rcitos dejan de ser utilizados como herramienta de integraci贸n social de masas en una Patria com煤n. Se trata de limar diferencias entre los Estados miembros respetando la pluralidad ling眉铆stica y cultural. En este sentido es significativa la preocupaci贸n del que fue Secretario de Estado para la Administraci贸n Militar, D. Gustavo Suarez Pertierra[40]
, respecto a la preparaci贸n que ten铆an los espa帽oles para defender sus valores frente a posibles agresiones del exterior. Asumir los nuevos valores ser谩 una de las metas de los Ej茅rcitos a corto plazo para su transformaci贸n en las Fuerzas Armadas de Europa.

En este contexto, podemos iniciar la Auditor铆a del Sistema, delimit谩ndolo a nuestra Naci贸n y a sus propios focos de actuaci贸n pol铆tica.


5.1.3.2. Auditor铆a del sistema.


5.1.3.2.1. Estructura Principal: la Constituci贸n.


a. No puede olvidarse que, a diferencia de otros ordenamientos, en nuestra Constituci贸n las materias son la pieza clave de la distribuci贸n de competencias y que de su correcta delimitaci贸n derivan consecuencias notables te贸ricas y practicas, tanto en el 谩mbito jur铆dico como en el pol铆tico.


De estas materias unas son exclusivas del Estado y otras compartidas con las distintas Comunidades Aut贸nomas. Ahora bien, esta divisi贸n en materias se realiza desde el punto de vista jur铆dico, no metajur铆dico (sociol贸gicos, econ贸micos, t茅cnicos, etc). Es decir, concebir las materias como 谩mbitos materiales exclusivos no equivale a que a cada materia competencial le correspondan en bloque y de forma excluyente, todas las actividades relativas a un 谩mbito material definido con criterios metajur铆dicos. No existe exclusividad metajur铆dica ni exclusividad funcional. El concepto jur铆dico material de exclusividad es, pues, mas restringido que el material metajur铆dico y que el funcional. Es muy importante entender el alcance de dicha delimitaci贸n a los efectos de los resultados de los procesos porque esta permite actuar en materias que est谩n relacionadas metajuridicamente sin estarlo jur铆dicamente; es decir, el propio Sistema permite actuar sobre determinadas variables que inciden directamente sobre procesos propios de otra materia sin caer en la inconstitucionalidad.


Esto es debido a que el funcionamiento del Sistema se basa en un valor que se supone compartido por todos como es la solidaridad; parece que no se ha tenido en cuenta que pod铆an coexistir en el mismo Sistema organizaciones que vali茅ndose del mismo, e incluso compartiendo los mismos valores humanos, negasen el espacio propio de aplicaci贸n del mismo como Unidad fundamental.


Parece que no se ha tenido en cuenta, t茅cnicamente hablando, que se pod铆an iniciar procesos sociol贸gicos, econ贸micos... metajur铆dicos, desde ciertos focos de actuaci贸n pol铆tica interior que tuviesen unos objetivos estrat茅gicos (a largo plazo) insolidarios. Parece que no se ha tenido en cuenta el tiempo, factor de gran importancia en los procesos sociol贸gicos.


La combinaci贸n de ambos factores en el contexto nos da como resultado los Movimientos, que en unos casos ser谩n excluyentes pac铆ficos y en otros violentos. Ambos con el mismo objetivo: la autodeterminaci贸n y la independencia.


Esto parece que se ha podido llevar a efecto por la falta de un mecanismo que relaci贸nase las materias y autorealimentara el propio proceso general de transformaci贸n nacional. Como ejemplo de un proceso autorealimentado podemos poner el propio de la Uni贸n Europea en lo que se refiere al PESC. El propio proceso de reducci贸n de los Ej茅rcitos Nacionales fortalece, autoalimenta el principal que es la Uni贸n Europea, debido y, entre otros a una necesidad que es mayor cuanto m谩s peque帽os sean los Ej茅rcitos Nacionales. Fortalece el Sistema. En nuestro caso, el proceso de profesionalizaci贸n-reducci贸n de las FA,s., puede producir un efecto desintegrador (Ver Flujos de Caja). Las fuentes de RR. HH. profesionales de los Ej茅rcitos son naturales de otras Regiones de Espa帽a. La aportaci贸n de las Comunidades de Pa铆s Vasco y Navarra solo supone un 1% del total. Esto supone que las guarniciones de estas Regiones ser谩n for谩neas, lo que fortalecer谩 la tesis de aquellos que no tienen al Ej茅rcito Espa帽ol como propio de estas Comunidades, sino como un Ej茅rcito de ocupaci贸n. El proceso interno de profesionalizaci贸n apoya el particular de desintegraci贸n. En este sentido conviene realizar el estudio de los flujos de caja tanto en el Sistema de recluta obligatoria como profesional, para poder comparar los resultados. Hay que analizar dichos flujos en funci贸n del 鈥減roducto intangible鈥 pero real que desarrollan los Ej茅rcitos en la conciencia social de Naci贸n.


La delimitaci贸n de los 谩mbitos materiales de las competencias entre los distintos focos de actuaci贸n pol铆tica se realiza a lo largo de todo el periodo atendiendo a los distintos casos que se van presentando en el Tribunal Constitucional, siendo por ello siempre una tarea por terminar, un proceso discontinuo.


Como resumen, se puede decir que existe una divisi贸n de contenidos. El reparto de competencias respecto a los mismos no se realiza directamente por la Constituci贸n, sino a partir de 茅sta por los Estatutos de Autonom铆a y, excepcionalmente, por otras Normas a las que se denomina 鈥淏loque de la Constitucionalidad鈥. El Tribunal Constitucional, en consecuencia, al resolver los conflictos de competencia no ha de aplicar s贸lo la Constituci贸n; junto a ella y bajo el marco por ella establecido, tiene que aplicar e interpretar todo el Bloque de la Constitucionalidad.


b. A esta divisi贸n en materias hay que a帽adir una divisi贸n territorial, como soluci贸n al problema de la articulaci贸n del Estado, que se encuentra en el art. 2, en el que se afirma: 鈥淟a Constituci贸n se fundamenta en la indisoluble unidad de la Naci贸n espa帽ola, patria com煤n e indivisible de los espa帽oles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonom铆a de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre ellas鈥. Dos son, por tanto, los pilares sobre los que se asienta: unidad (solidaridad) y autonom铆a.


c. Una cierta capacidad de autogobierno u autoorganizaci贸n, (no otra cosa es la autonom铆a), se reconoce tambi茅n a otros entes que integran el Estado, entendido en su conjunto; 鈥淓l Estado se organiza territorialmente en Municipios, en Provincias y en las Comunidades Aut贸nomas... Todas estas entidades gozan de autonom铆a para la gesti贸n de sus respectivos intereses鈥[41]
. La autonom铆a de los entes locales posee una dimensi贸n pol铆tica menor y, en consecuencia, s贸lo es un elemento auxiliar en la definici贸n de la forma territorial del Estado, pero de extrema importancia en el tema que estamos tratando.

En la Regi贸n de la que se poseen datos fidedignos: Vascongadas y Navarra, existe una organizaci贸n territorial interna peculiar, con reflejo en la Disposici贸n Adicional Primera de la Constituci贸n; ello hace que los llamados territorios hist贸ricos (cuyo 谩mbito coincide con las Provincias Vascas) posean un r茅gimen particular de competencias, contando con potestades, incluso de tipo legislativo[42]
, lo que les convierte en otro foco de actuaci贸n pol铆tica interior a tener en cuenta. Ello se refleja en los gr谩ficos de control de incorporaciones al Servicio Militar diferenci谩ndose por Provincias que se acompa帽an como Anexo. 驴Existe alguna relaci贸n entre los resultados que se producen y las direcciones pol铆ticas de estas entidades?. Parece que s铆.

Existe una divisi贸n del territorio, del continente, del espacio donde se van a aplicar esas Normas. Esta divisi贸n del territorio en Autonom铆as tiene una limitaci贸n en el Art.2 de la Constituci贸n pues la Constituci贸n vincula el principio de autonom铆a con el de unidad (solidaridad) y aquella s贸lo puede predicarse respecto de un poder m谩s amplio en cuyo seno se desarrolla. En este sentido, el Tribunal Constitucional, ya desde una de sus primeras Sentencias, deja constancia del car谩cter limitado de la autonom铆a y de su vinculaci贸n a la idea de unidad: 鈥淓n efecto, autonom铆a no es soberan铆a..., y dado que cada organizaci贸n territorial dotada de autonom铆a es una parte del todo, en ning煤n caso el principio de autonom铆a puede oponerse al de unidad, sino que es precisamente dentro de 茅ste donde alcanza su verdadero sentido, como expresa el Art. 2 de la Constituci贸n.[43]


En el desarrollo normativo de estas competencias transferidas a las Comunidades Aut贸nomas podemos encontrar el germen de determinados procesos que pueden ir contra los intereses generales de la Naci贸n.


5.1.3.2.2. Controles Jurisdiccionales del Sistema.


Todo Sistema tiene sus mecanismos de control. La actuaci贸n de las Administraciones est谩 sometida a diversos tipos de controles, tanto de naturaleza pol铆tica como jur铆dica. Estos nos podr谩n proporcionar informaci贸n adicional y nos podr谩n indicar donde se encuentran los puntos d茅biles del Sistema para mejorarlo.


No se puede entrar en detalles de todos estos procedimientos, pero se considera que es conveniente, para tener un panorama completo del control de naturaleza jurisdiccional[44]
 de la actuaci贸n administrativa, los siguientes:

- Procedimientos especiales ante los Tribunales ordinarios. Aqu铆 solo nos interesa mencionar aqu茅llos que tienen una especial relevancia Constitucional, como sucede con los que hacen referencia a la garant铆a de los derechos fundamentales entre los que se encuentra la garant铆a de objeci贸n de conciencia (L.O. 6/84).


- El Tribunal Constitucional tiene encomendado el control de la actuaci贸n de las Administraciones P煤blicas en determinados campos. En lo que a este estudio se refiere podemos mencionar los siguientes:


鈥 Los conflictos de competencias entre el Estado y las Comunidades Aut贸nomas, en los que el punto de referencia es la Constituci贸n y las dem谩s Normas del Bloque Constitucional.


鈥 El Tribunal Constitucional controla, a instancia del Gobierno, la constitucionalidad de disposiciones y resoluciones de rango inferior a Ley adoptados por 贸rganos de las Comunidades Aut贸nomas mediante el procedimiento de impugnaci贸n previsto en el art. 161.2 de la Constituci贸n y desarrollado en el Titulo V de la Ley Org谩nica del Tribunal Constitucional. En las impugnaciones que se realicen seg煤n este procedimiento, tambi茅n encontraremos indicios de la iniciaci贸n de los procesos que inciden en el objeto de estudio.


5.1.3.2.3. La Estructura Interna: el Estatuto de Autonom铆a del Pa铆s Vasco (EAPV.)


La autonom铆a de nacionalidades y regiones se diferencia de la autonom铆a local por el contenido pol铆tico que posee. El Tribunal Constitucional define las Comunidades Aut贸nomas como 鈥渃orporaciones p煤blicas de base territorial y de naturaleza pol铆tica鈥[45].

El significado de naturaleza pol铆tica es la capacidad del titular de la autonom铆a de impulsar, orientar, dirigir y ejecutar una pol铆tica propia sobre aquellas materias que caen en el 谩mbito del autogobierno[46]
.

En este sentido, se ha definido la autonom铆a de las nacionalidades y regiones como 鈥渦na capacidad de autogobierno que configura a la Comunidad Aut贸noma como una instancia de decisi贸n pol铆tica, como un centro de gobierno con capacidad para dirigir pol铆ticamente la comunidad que se asienta en su 谩mbito territorial, gestionando, seg煤n dichas orientaciones, sus intereses propios, a trav茅s de pol铆ticas propias, que pueden ser distintas a las de otras instancias鈥.


En estas pol铆ticas propias y en su materializaci贸n en documentos legales, encontraremos los procesos que influyen en el de la Defensa Nacional.


Antes de continuar con el an谩lisis de los puntos seleccionados vamos a aplicar una herramienta adicional para comprobar que estamos bien encaminados. Esta herramienta es denominada An谩lisis Factorial.


5.2. EL DIAGRAMA DE RELACI脫N.


5.2.1. Concepto.


El Diagrama de Relaciones (DR.) es una herramienta tambi茅n utilizada en la fase de planificaci贸n general. Esta herramienta ayuda a desarrollar un contexto l贸gico para datos en forma de ideas u opiniones explorando e identificando las relaciones causales existentes entre estos elementos. Nosotros lo utilizaremos para analizar las relaciones causales existentes entre las ideas clave generadas mediante el Diagrama de Afinidad.


La aplicaci贸n de esta herramienta est谩 justificada por los siguientes motivos:


1. El tema es lo suficientemente complejo como para que la interrelaci贸n entre ideas (causas y efectos) sea dif铆cil de determinar, clasificar y priorizar.


2. La secuenciaci贸n correcta de las actividades llevadas a cabo por la direcci贸n es cr铆tica en la resoluci贸n del problema.


3. Existe un sentimiento de que el problema de la negaci贸n de la Defensa Militar, en todas sus vertientes, es, en realidad, un s铆ntoma.


4. El n煤mero de causas y las relaciones entre estas es significativo y dif铆cil de analizar por separado.


5.2.2. Construcci贸n del DR.


Al igual que en el Diagrama de Afinidad, nos basaremos en la elecci贸n del equipo correcto. La composici贸n puede ser la misma o distinta del formado en el Diagrama de Afinidad.


Las fuentes de las que pueden extraerse los temas claves son muy variados, pero teniendo en cuenta que ya hemos desarrollado un DA., estos coincidir谩n con las tarjetas cabecera.


El resultado ser谩 el conjunto de tarjetas, en las que estar谩n reflejadas las ideas. A grandes rasgos, el DR. mostrar谩 qu茅 elementos son causa y cuales son efecto y qu茅 causas son responsables de qu茅 efectos. Se debe de decir que algunos elementos ser谩n causa y efecto al mismo tiempo. Estas relaciones las vamos a visualizar mediante flechas.


Previamente a la actividad de determinar las cadenas de causalidad y de trazar las flechas representativas posicionaremos las tarjetas sobre un soporte. Existen distintas formas de realizar esta ordenaci贸n. Nosotros vamos a utilizar una ordenaci贸n estructurada, convergente en el centro. La estructura estar谩 formada por las materias constitucionales, que son la pieza clave de la distribuci贸n de competencias como ya analizamos en la Auditor铆a del Sistema.


Es el momento en que el equipo trabaja en determinar qu茅 causas son responsables de que efectos seleccionando parejas de tarjetas. Por ejemplo: 鈥溌縀sta idea (tarjeta A) es causa o tiene influencia en esta otra idea (tarjeta B)?.


El an谩lisis del DR. se inicia contabilizando el n煤mero de flechas que entran y el que salen de cada tarjeta. Esta informaci贸n ser谩 contabilizada en la esquina superior de cada tarjeta. Utilizaremos el convenio ENTRADA/SALIDA (p.e. 5/2 significar谩 que entran cinco flechas y salen dos flechas de la tarjeta). Despu茅s de esta contabilizaci贸n, es el momento de analizar la existencia de pautas.


-
Factores clave: Se denominan a aquellos que presentan un mayor n煤mero de flechas, tanto entrantes como salientes, significando que son factores que influyen o son influidos por un gran n煤mero de temas.

-
Efectos clave: Aquellos que tienen un mayor n煤mero de entrantes que de salientes.

-
Hitos clave: Aquellos que tienen el mismo n煤mero de entrantes que de salientes.

-
Conductores clave: Aquellos que tienen muchas m谩s flechas salientes que entrantes. Corresponder谩n, generalmente a las ideas centrales o principales.

fig13
Fig. 13. Diagrama de Relaci贸n.
En la aplicaci贸n de esta herramienta al problema estamos impl铆citamente afirmando que hasta el comportamiento social sin ley se explica cient铆ficamente por leyes. Esto quiere decir que algunos hechos pueden quedar fuera del conjunto de las leyes consideradas (jur铆dicamente), pero no fuera de toda ley (metajur铆dicamente hablando).

5.3. EL AN脕LISIS FACTORIAL.


5.3.1. Concepto.


El An谩lisis Factorial de Datos es una herramienta utilizada fundamentalmente en el an谩lisis de procesos. Su utilizaci贸n radica en la determinaci贸n de las caracter铆sticas representativas de cada variable que se est谩 analizando. Por ejemplo, 驴cu谩les son las caracter铆sticas representativas de los grupos de personas a quienes no satisface la Defensa Militar de Espa帽a en la Regi贸n objeto de estudio?.


El t茅rmino An谩lisis Factorial es un nombre gen茅rico con el que se etiquetan un conjunto de t茅cnicas multivariable utilizadas en el procesamiento de datos. Estas t茅cnicas parten o bien de la matriz de correlaciones, o bien de la matriz de covarianzas entre las variables (indicadores) observadas, siendo su objetivo comprobar la existencia de un conjunto de variables distintas de las observadas que simplifiquen el an谩lisis de la informaci贸n proporcionada por los indicadores.


Es importante resaltar que el An谩lisis Factorial no pretende estudiar el posible efecto de un conjunto de variables independientes sobre una o m谩s variables dependientes, sino que su objetivo es extraer informaci贸n significativa de una matriz de correlaciones (covarianzas) formada a partir de la obtenci贸n de datos en el conjunto de variables independientes. En este campo se diferencia entre variables manifiestas (indicadores o variables observadas), que son variables que han sido medidas en sujetos susceptibles de cuantificaci贸n, y variables latentes (factores o variables no observadas) que son las dimensiones subyacentes a las variables manifiestas.


El objetivo del An谩lisis Factorial es determinar si las relaciones existentes entre un conjunto de N variables manifiestas o indicadores, que vamos a escoger de forma subjetiva, pueden ser explicadas en t茅rminos de un peque帽o n煤mero n?N de variables latentes no observadas o factores.


El An谩lisis Factorial es una herramienta estad铆stica y por lo tanto est谩 sometida a la existencia de unos supuestos de partida cuyo incumplimiento puede hacer peligrar las conclusiones extra铆das.


5.3.2. Construcci贸n.


Para aplicar con propiedad un AF. es necesario que se satisfagan los siguientes supuestos:


1. Entre las variables manifiestas existe una relaci贸n lineal.


2. Las variables latentes son linealmente independientes.


3. Las variables latentes se pueden descomponer en dos partes: un componente o factor com煤n presentando pesos factoriales entre las distintas variables manifiestas y un componente o factor 煤nico especifico de la variable en cuesti贸n.


4. La correlaci贸n entre los factores comunes y los factores 煤nicos es cero.


5. El n煤mero de factores comunes debe ser menor que el n煤mero de variables manifiestas.


Todo el procedimiento se realizar谩 inform谩ticamente para aligerar el proceso. Existen en el mercado programas espec铆ficos para estas funciones.


Bajo la denominaci贸n de An谩lisis Factorial se enmarcan un conjunto de t茅cnicas que pretenden alcanzar el mismo objetivo: reducir la dimensionalidad de un conjunto de variables con el objeto de describir los mismos sujetos a partir de un conjunto menor de variables latentes asegurando la menor p茅rdida de informaci贸n posible. Los dos m茅todos mas extendidos son el An谩lisis Factorial Com煤n y el An谩lisis de Componentes Principales. Se utilizar谩 este 煤ltimo.


5.3.3. Desarrollo.


Se emplear谩n una serie de datos de fuentes p煤blicas relativos a una serie de personas de diferentes Autonom铆as. Estos datos est谩n relacionados con las siguientes variables:


1. Resultados de las elecciones a los Ayuntamientos por Partidos Pol铆ticos en el decenio de los 90.

2. N煤mero de p茅rdidas al Servicio Militar. (Clasificadas.)
3. Distancia del Ayuntamiento a la Unidad Militar mas pr贸xima.
4. Resultados de las elecciones Auton贸micas en el decenio de los 90.
5. Dos variables econ贸micas: de la provincia y, a ser posible, del Ayuntamiento
6. Adem谩s, esta informaci贸n estar谩 ampliada con una o varias variables caracter铆sticas de cada Autonom铆a para cada una de ellas.
7. Otras variables.

El objetivo es determinar si se puede establecer alguna relaci贸n entre los resultados de incorporaci贸n a filas y los focos internos de producci贸n de pol铆tica que mencionamos anteriormente, para descubrir los procesos subyacentes.


A estas variables las vamos a denominar x1, x2,..., xn.


Las variables latentes, que en este m茅todo se denominan componentes y1, y2,..., yn, est谩n relacionadas con las variables observadas por la expresi贸n:


y1= a11x1 + a12x2.......+a1nxn

y2= a21x1 + a22x2.......+a2nxn
...............................
yn= an1x1 + an2x2.......+annxn

Si denominamos:


| ai1 |

| ai2 |
ai =  |      |     谩铆=|ai1, ai2,..., ain|
|      |
| ain |

podemos encontrar una soluci贸n para el primer componente principal cuando los valores del vector 谩铆 maximizan la varianza del mismo. Es decir, podemos encontrar una variable compuesta lineal (variable latente o componente principal) que tiene la mayor varianza posible, con la restricci贸n de que la suma de los cuadrados de los valores utilizados sea igual a la unidad:


ai 谩铆 = 1


debi茅ndose cumplir tambi茅n que:


a1 谩2 = 0


que asegura que los componentes principales y1 e y2 no est谩n correlacionados. No es el objeto de este estudio exponer los procedimientos matem谩ticos a que hay que recurrir para resolver el problema, pero hay que apuntar que se encontrar谩 una soluci贸n para cada uno de los componentes principales determinando el m谩ximo de la siguiente funci贸n matricial:


( R -
I) =0

en donde:


= autovalor.
= autovector.
I = matriz identidad.
R = matriz de correlaciones.

Cada uno de los valores
de la matriz R representa una parte de la varianza total de la misma. La suma de los autovalores de los j componentes ser谩 la varianza total de la matriz R. A esta suma la denominamos traza de la matriz:

Traza (R) =
j

El porcentaje de varianza asociado con cada componente principal ser谩:


% varianza explicada =   
j
traza (R)

Ahora es el momento de decidir cuantos componentes principales se van a seleccionar. Se eligen como componentes principales aquellos que expliquen el 75% o m谩s de la varianza total.


Posteriormente se analizan los coeficientes de ponderaci贸n y su evoluci贸n en los 煤ltimos a帽os.


5.3.4. Resultados del AF.


5.3.4.1. Introducci贸n.


Pendientes de realizar el 鈥淒iagrama de Afinidad鈥 y el 鈥淒iagrama de Relaci贸n鈥 por el grupo de trabajo que estas herramientas exigen, que confirmar谩 la identificaci贸n del problema y las principales causas del mismo, se mencionar谩n una serie de conclusiones obtenidas por este Analista, sin perjuicio de que otros puedan obtener otras escogiendo diferentes variables independientes y aplicando esta herramienta, para lo que se facilita la Base de Datos; respetando la metodolog铆a cient铆fica, las etapas siguientes a la aplicaci贸n del An谩lisis Factorial debieran ser la identificaci贸n de soluciones y la selecci贸n de la mejor posible, que podr铆an acometer las autoridades pertinentes, para lo cual podr铆an tener en cuenta las teor铆as y consideraciones, tanto en el campo de la Sociolog铆a como en el de la Psicolog铆a Social, contempladas en este trabajo.[47]


De acuerdo con la clasificaci贸n por Provincias deducida de las primeras observaciones[48]
 realizadas en esta investigaci贸n y teniendo en cuenta todos los criterios aplicados como consecuencia de la formulaci贸n de las hip贸tesis, voy a desarrollar las proposiciones que se deducen del an谩lisis de la Base de Datos.

Si repasamos los diferentes par谩metros que hemos utilizado para medir, en definitiva, la Conciencia Nacional de Defensa en la extinta Regi贸n Militar Pirenaico-Occidental, constatamos, f谩cilmente, que en el conjunto de la Espa帽a actual, esta Regi贸n es especialmente conflictiva y que, en ella, se dan todas las posibilidades que pueden darse en el resto de las Provincias y Comunidades de Espa帽a.


Unos y otros ejemplos de Provincias con resultados positivos o negativos para la Defensa Nacional pueden servir para interrogarnos sobre varias cuestiones:


1陋.- 驴Las cosas son as铆 de simples como aparentan demostrar los n煤meros?.

2陋.- 驴Debemos comulgar, acriticamente, con la mera cuantificaci贸n de la realidad social?.
3陋.- 驴Es suficiente quedarse en una mera descripci贸n de estos fen贸menos sociales o debemos avanzar en encontrar las causas, los factores coherentes y racionales y las teor铆as que los explican?.

Al hilo de la moda reflexiva sobre los innumerables estudios, informes, coloquios, mesas redondas, tertulias y comisiones para la profesionalizaci贸n de los Ej茅rcitos en Espa帽a, vamos a reflexionar, y desde determinados postulados te贸rico-metodol贸gicos cr铆ticos, sobre el pasado, el presente y, principalmente, el futuro de los RR. HH. en esta Regi贸n. No importan tanto los datos, la costumbre de querer cuantificar los procesos, cuanto entender y comprender la l贸gica que subyace en el conflicto social al que nos enfrentamos.


Pero la reflexi贸n se hace con un 煤ltimo objetivo: avanzar en las herramientas previas que es preciso utilizar en el dise帽o de pol铆ticas, como la profesionalizaci贸n de los Ej茅rcitos, sin la previa consideraci贸n del conocimiento de los fundamentos sociol贸gicos que miden y explican el 茅xito de los proyectos.


Realizadas estas reflexiones, vamos a empezar con la presentaci贸n de las hip贸tesis y las posteriores generalizaciones que se deducen del an谩lisis de los datos en lo referente a las variables escogidas.


5.3.4.2. Hip贸tesis.


Hip贸tesis Principal: Ha existido una relaci贸n entre los resultados adversos de incorporaci贸n a filas en esta Regi贸n Militar y la situaci贸n pol铆tica en determinadas Provincias 贸 Comunidades (Focos de producci贸n de pol铆tica interiores), que se ha traducido principalmente en exenci贸n trucada y objeci贸n selectiva.


Hip贸tesis alternativa 1陋: Ha existido una relaci贸n causa-efecto entre la distancia al Acuartelamiento m谩s pr贸ximo y los resultados de incorporaci贸n, que se ha traducido principalmente en exenci贸n y objeci贸n.


Hip贸tesis alternativa 2陋: Ha existido una relaci贸n causa-efecto entre el nivel de renta perc谩pita de los alistados y los resultados de incorporaci贸n.


5.3.4.3. An谩lisis de la variable poblaci贸n.


El an谩lisis de la poblaci贸n es un elemento a tener muy en cuenta en un estudio como el que nos ocupa. Este an谩lisis nos permite una interpretaci贸n m谩s rigurosa de ciertos fen贸menos, sin cuyo concurso, pudieran derivarse conclusiones err贸neas.


El an谩lisis de la poblaci贸n, concebida tanto en su dimensi贸n demogr谩fica, como territorial y geogr谩fica, debe ser entendido como un factor clave a la hora de explicar aspectos sociales y econ贸micos de la realidad de las Provincias y Comunidades que conformaban esta Regi贸n Militar y, como veremos m谩s adelante, es de gran utilidad para tratar de evitar la distorsi贸n de la realidad en la que la mera observaci贸n de cifras y magnitudes nos puede hacer incurrir.


As铆, la poblaci贸n se relaciona, por ejemplo, con la renta per c谩pita, otro factor que tendremos en cuenta en este estudio, en cuanto a que act煤a como operador (denominador) del Producto Interior Bruto (PIB). Aunque 茅ste se mantenga constante (o incluso crezca levemente) la renta per c谩pita aumentar谩 o disminuir谩 en funci贸n de c贸mo evolucionen los efectivos poblacionales. Por tanto, de una causa demogr谩fica se deriva un efecto econ贸mico. Demograf铆a y econom铆a se relacionan en m煤ltiples sentidos, destacando su interrelaci贸n, entre otras, en el an谩lisis del mercado laboral, an谩lisis muy importante a la hora de hacer prospectiva en las distintas Comunidades con respecto a la bolsa potencial de RR. HH. para un Ej茅rcito profesional.


S贸lo podemos aspirar, en esta parte del estudio, a obtener cifras sobre categor铆as estad铆sticas de poblaci贸n rural o urbana, aceptando una poblaci贸n rural definida por la dimensi贸n poblacional de los lugares que habita: entidades de menos de 2.000 habitantes. Es de sobra conocido que el car谩cter rural de un colectivo no depende tan solo de su dimensi贸n. Factores locacionales, socioecon贸micos y culturales hacen que un colectivo numeroso pueda ser eminentemente rural y que, al contrario, un colectivo de una dimensi贸n modesta pueda presentar rasgos eminentemente urbanos. Por ejemplo, 驴son comparables dos entidades de 5.000 habitantes ubicadas, respectivamente, en las Provincias de Guip煤zcoa 贸 Vizcaya y Burgos?. En los dos primeros casos los s铆ntomas de urbanidad son contundentes. En el caso de Burgos, los indicios de ruralidad son muy claros.


En este contexto existe algo bastante n铆tido: s贸lo excepcionalmente podemos encontrar entidades de poblaci贸n de menos de 2.000 habitantes que puedan escapar a la calificaci贸n de rural; por tanto, este es el criterio que hemos tomado para diferenciar una poblaci贸n rural de una urbana. Esto es especialmente as铆 si nos atenemos a uno de los factores m谩s concluyentes de la ruralidad: la limitada posibilidad de relaci贸n interpersonal, consustancial en todo colectivo limitado. Bajo este prisma la definici贸n estad铆stica de poblaci贸n rural es 煤til, primero, para seguir el proceso de transformaci贸n de sociedades en las que no ten铆a relevancia la exenci贸n, la insumisi贸n y la objeci贸n de conciencia antes de la reorganizaci贸n de los Ej茅rcitos como Cantabria, segundo, para conocer las causas l贸gicas que explican las mismas en la Provincia de Soria, Burgos y la Comunidad de La Rioja, junto con los factores nivel de renta y distancia al acuartelamiento m谩s pr贸ximo, y, tercero y m谩s importante, para encontrar diferencias en los procedimientos y m茅todos de actuaci贸n en cada 谩mbito, apoyados en teor铆as cient铆ficas, del Nacionalismo Vasco en el Pa铆s Vasco y Navarra. De esta manera podemos rechazar la hip贸tesis formulada durante muchos a帽os de que el Nacionalismo Vasco tiene un car谩cter rural y definirlo dentro de su verdadero 谩mbito de actuaci贸n: las poblaciones que superan los 2.000 habitantes. Estas poblaciones suponen el 95% de la poblaci贸n del Pa铆s Vasco y el 80% de la Comunidad Foral de Navarra, en cuyas poblaciones de alistados se ha dado casi el 80% de la objeci贸n, insumisi贸n y exenci贸n del total de la antigua Regi贸n Militar Pirenaico-Occidental; Comunidades que suponen el 60% de la poblaci贸n total de la misma Regi贸n. (Para analizar datos exactos realizar el filtrado correspondiente en la Base de Datos y elegir el tipo de informe deseado).


Parece evidente que a cada tipo de poblaci贸n (rural o urbana) ir谩 unido un tipo de comunicaci贸n diferente, como as铆 lo se帽alan las principales teor铆as de la comunicaci贸n. Basadas en ellas, y principalmente en la teor铆a del Doble Escal贸n, se deduce, no s贸lo que los efectos de la comunicaci贸n se producen a trav茅s de la expresi贸n privilegiada 贸 de la influencia personal de los l铆deres de la opini贸n de un grupo, lo que se ha puesto de manifiesto espec铆ficamente en Vascongadas con la declaraci贸n de no-colaboraci贸n con los Ej茅rcitos en un 40% de los Ayuntamientos, sino que, como consecuencia de las 煤ltimas novedades de los a帽os setenta y ochenta en t茅cnicas de la informaci贸n, estas comunicaciones tender谩n a diversificarse, tanto en los soportes y medios como en la lengua (el c贸digo), con la finalidad de particularizar los productos audiovisuales y otros, y fragmentar la audiencia de masas creando audiencias espec铆ficas, efectivamente diferentes y aut贸nomas, como lo son la ETB en sus dos modalidades de Lengua Vasca y Espa帽ola o los peri贸dicos y revistas tanto de 谩mbito local como provincial y regional que han invadido esta parte del territorio nacional y, m谩s espec铆ficamente, el Pa铆s Vasco y Navarra, que no presentan a 鈥渓o espa帽ol鈥 como algo propio y en las que, para el estudio que nos ocupa, se presenta a los Ej茅rcitos espa帽oles como algo que hay que rechazar de los territorios hist贸ricos. As铆, podemos explicar el fen贸meno social de rechazo a los Ej茅rcitos en estas Comunidades como un proceso derivado de la propia euskaldunizaci贸n de la poblaci贸n Vasco-Navarra, defini茅ndolo como objeci贸n selectiva; aquella que se niega a servir a una determinada bandera.


Finalmente, es necesario realizar un an谩lisis de la poblaci贸n desde la perspectiva puramente territorial, por las implicaciones que plantea con vistas a la satisfacci贸n de necesidades y el acceso a los servicios, y fundamentalmente, en el caso especifico de este estudio, para analizar la facilidad de retorno a sus lugares de origen de los posibles reemplazos. Los aproximadamente 530.000 habitantes con los que cuenta Cantabria, se distribuyen geogr谩ficamente en torno a 1.000 entidades de poblaci贸n o unidades b谩sicas de poblaci贸n, hecho diferenciador, en conjunci贸n con su especifica orograf铆a, respecto a otras partes de la Regi贸n. Este factor, como veremos, tendr谩 tambi茅n consecuencias, al igual que en Navarra, a la hora de decidir si realizar el Servicio Militar y que, en gran parte, puede jugar un papel muy importante en la explicaci贸n de estos fen贸menos que estamos estudiando: a pesar de que las 谩reas urbanas de Pamplona y Tudela concentran m谩s de la mitad de la poblaci贸n, Navarra, mantiene m谩s de 900 entidades de poblaci贸n, de las cuales un 67 por ciento no llega a los 100 habitantes.


La demanda de bienes y servicios como la sanidad, los de car谩cter social o el transporte, entre otros, resulta determinada por la poblaci贸n, entendida en su sentido plural y como conjunto complejo (edades, sexo, formaci贸n cultural, estructura social, etc.); las infraestructuras, el acceso a esos servicios, deben influir en los resultados del grado de salud de las poblaciones m谩s apartadas y, por tanto, en el porcentaje de exentos al Servicio Militar, como as铆 parece desprenderse de la situaci贸n geogr谩fica y distribuci贸n de la poblaci贸n en Navarra, Cantabria, La Rioja, Burgos y Soria y que hay que analizar conjuntamente con los factores de 鈥淒istancia al Acuartelamiento m谩s pr贸ximo鈥 y 鈥淣ivel de renta鈥.


5.3.4.4. An谩lisis de la variable 鈥淒istancia al Acuartelamiento m谩s pr贸ximo鈥.


La distancia al Acuartelamiento m谩s pr贸ximo es una variable 铆ntimamente ligada con el grado de desarrollo de las infraestructuras territoriales. Las infraestructuras lejos de ser contempladas como mero input para otra serie de actividades, inciden muy profundamente en el dise帽o social y econ贸mico de una comunidad. As铆, las infraestructuras favorecen el equilibrio y la cohesi贸n territorial influyendo, a su vez, en la creaci贸n de empleo y en el desarrollo econ贸mico y social. Una adecuada dotaci贸n de infraestructuras de transporte estimula la inversi贸n privada y mejora la competitividad de las econom铆as a trav茅s de la reducci贸n de costes, generando una importante atracci贸n de capitales.

Por otra parte, no debemos olvidar el car谩cter bidireccional de las infraestructuras, ya que en la medida que acercan cada comunidad con el exterior, acercan comunidades entre s铆. Lo anterior supone cambios en la composici贸n de los n煤cleos de poblaci贸n, y la aparici贸n de fen贸menos sociales reflejo de Comunidades vecinas aunque motivados por diferentes causas, como sucede en el caso de Cantabria con respecto a la Comunidad Vasca, en el caso que nos ocupa.


Las importantes carencias de las infraestructuras en Cantabria, inferiores en calidad a la media nacional, le han impedido poder gozar de un nivel de desarrollo m谩s alto, con un mayor crecimiento del valor a帽adido bruto y una mayor localizaci贸n de empresas en la Regi贸n, lo que se traduce en el aislamiento de las poblaciones que no se encuentran en la franja costera, muy influida por las migraciones temporales que se producen desde la Comunidad Aut贸noma de Vascongadas, especialmente de Vizcaya, provincia que tiene un 铆ndice de exentos y objetores que ha superado el 50% en el decenio de los 90.


La carencia de Unidades de destino en esta Comunidad, ligado a unas infraestructuras deficientes y a unas distancias insalvables para los reemplazos (m谩s de noventa Km. de media al Acuartelamiento m谩s pr贸ximo) hace que en esta Comunidad se haya rechazado la realizaci贸n del Servicio Militar por un 45% de los reemplazos en el tiempo objeto de estudio, al igual que en Soria, que se encuentra en la misma situaci贸n.


En contraposici贸n nos encontramos con la Comunidad de La Rioja y la Provincia de Burgos, muy extensas, con una orograf铆a m谩s benevolente que Cantabria y Soria, con Unidades de destino en las inmediaciones de sus capitales, con una media de 40Km y 50Km de distancia al Acuartelamiento m谩s pr贸ximo desde cualquiera de los Ayuntamientos que configuran las Provincias, que tienen un 铆ndice de exentos y objetores que no llegan al 25% en el peor de los casos.


Este factor, la Distancia al Acuartelamiento m谩s pr贸ximo, no parece ser, en ning煤n caso, causa del alto 铆ndice de exentos y objetores en la Comunidad del Pa铆s Vasco, con Unidades de destino en todas las Provincias, que tiene una distancia media de 25 Km. desde cualquiera de sus Ayuntamientos al Acuartelamiento m谩s pr贸ximo, con unas excelentes infraestructuras, por lo que hay que buscar las razones del alto 铆ndice de objetores, exentos e insumisos en otros factores.


5.3.4.5. An谩lisis de la variable 鈥淣ivel de Renta鈥.


Las desigualdades econ贸micas y sociales en el territorio tambi茅n son motivo de frustraci贸n y de reivindicaci贸n para los ciudadanos de las distintas Comunidades Aut贸nomas y Provincias que conformaban esta Regi贸n Militar, con repercusi贸n en los resultados de reclutamiento en la que se adolece de una desigual distribuci贸n de su capacidad productiva y de los correspondientes niveles de renta entre las distintas Comunidades y Provincias.


Entre las Provincias atrasadas, que piden justicia redistributiva para deshacer los entuertos hist贸ricos como Soria y Burgos, o la Comunidad de Cantabria, nos encontramos las Comunidades que protestan por una carga fiscal supuestamente desproporcionada a los servicios que reciben: Navarra, Vascongadas y La Rioja. Sin embargo, hay que decir que tanto esta Regi贸n Militar como el resto de Espa帽a, no se caracteriza por una mayor desigualdad regional con respecto a otros Pa铆ses europeos, sino porque la pobreza relativa de algunas de sus regiones con respecto a Europa conlleva el que las mismas se sit煤en a niveles altos de carencia en comparaci贸n con el entorno europeo, acentuando la imagen de polarizaci贸n: Pa铆s Vasco, Baleares, Madrid y Catalu帽a representan el 35% de la poblaci贸n espa帽ola y el 47% del PIB.


Ahora bien, desde el punto de vista de este estudio, hay que analizar este factor en conjunci贸n con la distribuci贸n geogr谩fica de la poblaci贸n, la distancia al Acuartelamiento m谩s pr贸ximo e infraestructuras provinciales o regionales para conocer la capacidad de los reemplazos de retornar en sus horas de asueto y descanso a sus lugares de origen. Sin duda alguna este retorno tiene reflejo en las econom铆as familiares con especial incidencia en aquellas poblaciones de menor renta como las de Soria y Cantabria, con peores infraestructuras y, por tanto, con menores posibilidades de retorno a entidades de poblaci贸n m谩s o menos apartadas de las Unidades de destino. En este mismo caso se pueden encontrar las poblaciones de los Valles Pirenaicos y Prepirenaicos de la Comunidad Foral de Navarra.


5.3.4.6. An谩lisis de la variable 鈥淥pciones Pol铆ticas鈥.


Existe en la Regi贸n Militar una parte muy importante de la poblaci贸n, como se deduce del an谩lisis de la Base de Datos, votantes nacionalistas, y en especial los radicales, que no acepta ni la Constituci贸n ni los Estatutos de Autonom铆a como marcos v谩lidos para armonizar la diversidad y la unidad de la Naci贸n: el nacionalismo Vasco. El 煤nico sitio donde ese grupo de poblaci贸n adquiere relevancia es en la Comunidad del pa铆s Vasco y Navarra, con especial incidencia en la primera, si bien hay que especificar que el Nacionalismo radical en Navarra (HB.) ha pasado en cuatro a帽os a doblar el porcentaje de votos: de 24.354 votos en las municipales de 1995, ha pasado a 44.730 en las municipales de 1999.

Ambas Comunidades superan con creces el 50% de exentos, objetores e insumisos del total de reemplazos que les corresponde en el decenio objeto de estudio, siendo, con mucho, las Regiones donde se manifiestan estos fen贸menos con m谩s virulencia.


Para explicar las causas de este fen贸meno en estas Comunidades nos debemos de remontar a los or铆genes del Nacionalismo Vasco, fundado a finales del siglo XIX por Sabino Arana, en clave antiespa帽ola, confesional, tradicionalista y conservador que, curiosamente, en la Guerra Civil (1936-1939), se aline贸 con las fuerzas de izquierdas, coincidiendo en defender juntos el Estatuto de Autonom铆a de Vascongadas y la Rep煤blica espa帽ola, siendo derrotados y posteriormente represaliados.

La calificaci贸n de 鈥淧rovincias traidoras鈥 aplicadas a Guip煤zcoa y Vizcaya por el R茅gimen de Franco y la supresi贸n de sus fueros (los de Alava y Navarra se mantuvieron), as铆 como las intransigencias contra toda manifestaci贸n de 鈥漹asquismo鈥, contribuy贸 a que, a finales de los a帽os 50, una parte del nacionalismo, que permanec铆a latente, se radicalizara, dando lugar al nacimiento de la organizaci贸n terrorista ETA, que adopt贸 la reivindicaci贸n independentista y el antiespa帽olismo del fundador del PNV, a los que pronto uni贸 postulados socialistas y marxistas que poco ten铆an que ver con el car谩cter confesional, tradicionalista y conservador de sus or铆genes.

La alteraci贸n por la Organizaci贸n ETA, y por el partido pol铆tico que la sustenta, del nacionalismo 鈥渢radicional鈥 se ha revelado como una fuente de conflictos para este tipo de movimiento y ha producido divisiones en su seno, pero siempre se han resuelto con la imposici贸n del sector m谩s proclive a la violencia y m谩s antiespa帽ol. Sirva todo esto para explicar, muy someramente que el movimiento nacionalista vasco no s贸lo ha sido el m谩s extendido y activo, sino tambi茅n el m谩s diversificado ideol贸gicamente, lo que se ha traducido en opciones pol铆ticas antiespa帽olas que han cubierto todas las posibilidades pol铆ticas tradicionales.


Sea lo que fuere lo que opine cada uno en lo m谩s intimo de su coraz贸n con respecto al conflicto vasco y a su repercusi贸n en los resultados de los procesos de reclutamiento, es evidente que las identidades v谩lidas son aquellas que se escogen libremente y la elecci贸n de la nacionalidad espa帽ola en esta parte del territorio nacional falla en esta proposici贸n como consecuencia, sin duda, de los procesos de educaci贸n y adoctrinamiento a los que se somete a la Sociedad Vasca por parte de los nacionalistas desde el poder. Siempre empezamos desde valores que nos han sido inculcados por las comunidades e instituciones a las que pertenecemos: la familia, la escuela, el Ej茅rcito, etc. No existe en Vascongadas libertad para desarrollar una propia identidad individual diferenciada y esto se tiene que reflejar, como as铆 ha sido, a la hora de elegir, escoger entre las distintas opciones que se nos presentan: la Sociedad Vasca esta siendo forzada a decidir a que Naci贸n concede su lealtad principal y, por tanto, esto se tiene que reflejar en los resultados de incorporaci贸n a una Instituci贸n, los Ej茅rcitos de Espa帽a, donde se jura lealtad a una de las Banderas. Las doctrinas nacionalistas, todas, insisten en que la pertenencia a una de las dos naciones es cuesti贸n de todo 贸 nada.


驴C贸mo podemos cuantificar directamente esta afirmaci贸n, sin necesidad de realizar un An谩lisis factorial donde los resultados de las elecciones ser铆an las variables independientes y los resultados de incorporaci贸n el factor? Con el n煤mero de Ayuntamientos declarados no- colaboradores con los Ej茅rcitos en el decenio de los 90 en estas Comunidades, que asciende al 66% de los Ayuntamientos de Guip煤zcoa, al 30% de los de Vizcaya, al 10% de los de Alava y al 11% de los de la Comunidad de Navarra, afectando directamente al 53% de la poblaci贸n del Pa铆s Vasco, y al 10% de la Comunidad Foral.


Por tanto, se puede concluir con las afirmaciones contempladas en el siguiente apartado, que se pueden contrastar en la Base de Datos:


5.3.4.7. Conclusiones del An谩lisis Factorial.


1. Adquieren gran relevancia los factores 鈥淧oblaci贸n鈥, 鈥淒istancia al Acuartelamiento m谩s pr贸ximo鈥 y 鈥淣ivel de renta鈥 en la explicaci贸n de los fen贸menos de rechazo a los Ej茅rcitos en la Comunidad de Cantabria y en la Provincia de Soria, por no disponer de Unidades de destino ubicadas en las mismas.


2. La existencia de Unidades de destino, es un factor explicativo de la normalidad de los procesos de reclutamiento en las Provincias de Burgos y en la Comunidad de La Rioja, conjuntamente con una distribuci贸n de la poblaci贸n con mas posibilidades de retorno a sus lugares de origen dentro de la Provincia y a un reconocido sentimiento de identidad nacional.


3. La falta de identidad con los valores Nacionales, causas socioculturales y psicosociales, pueden ser los factores que explican los adversos resultados de incorporaci贸n a filas en las Provincias Vascongadas.


4. La distribuci贸n de la poblaci贸n, la Distancia al Acuartelamiento, el Nivel de renta y, en menor medida que en Vascongadas pero que es un factor a tener en cuenta, la falta de identidad con los valores Nacionales en la parte de sus territorios mas euskaldunizados, pueden ser los factores explicativos del alto 铆ndice de exentos y objetores en la Comunidad Foral de Navarra.


[36] Revista de Defensa, Marzo de 1997.
[37] Plano de Situaci贸n es la disposici贸n general de una obra o an谩lisis en el que se sit煤an al mismo nivel los elementos o factores que tienen incidencia en el resultado del proceso.
[38] Art铆culo 97 de la Constituci贸n.
[39] Art铆culo B de las Disposiciones Comunes
[40] Revista Espa帽ola de Defensa de Septiembre de 1991.
[41] Art.137 de la Constituci贸n Espa帽ola.
[42] Art. 37 del Estatuto de Autonom铆a del Pa铆s Vasco (EAPV.)
[43] Sentencia del Tribunal Constitucional 4/1981, caso Ley de Bases de R茅gimen Local.
[44] Jurisdicci贸n a la que le corresponde.
[45] Sentencia del Tribunal Constitucional 25/1981, caso Legislaci贸n antiterrorista (I).
[46] Sentencia del Tribunal Constitucional 35/1982, caso Consejo Vasco de Relaciones Laborales.
[47] Parte III, punto 8 de este estudio.
[48] Observaciones que se reflejan en los gr谩ficos que se acompa帽an en Anexo "A", en base a las novedades de incorporaci贸n de reclutas remitidos por las Unidades al Estado Mayor de la extinta Regi贸n Militar Pirenaico-Occidental.
 

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