El
trabajo que me honro en prologar nació
de la noble preocupación de su autor,
ante los problemas de reclutamiento surgidos
en su querida tierra vasca cuando aún
se exigía la prestación del
Servicio Militar Obligatorio, con porcentajes
de exención, objeción e insumisión
anormalmente altos en comparación
con otras Comunidades y Provincias de la
misma Región Militar.
Ello le llevó
a analizar e investigar sus causas y a intentar
determinar el porqué de esta situación,
así como hasta qué punto dichos
problemas eran espontáneos o inducidos,
y a qué podía deberse el rechazo
por parte de amplios sectores de aquella
sociedad de todo cuanto afecta a la Defensa
Nacional. Muy pronto detectó que
la cuestión era más compleja
que la que se daba específicamente
en la extinta Región Militar Pirenaica
Occidental, aunque en ella se manifestase
en toda su crudeza, y que la presión
social ejercida en el conjunto de España
para la suspensión del Servicio Militar
obligatorio, ponía de manifiesto
la existencia en nuestra ciudadanía
de actitudes contradictorias y preocupantes
en su relación con los Ejércitos
y la Defensa Nacional, que parecían
ser reflejo de importantes carencias en
el campo de la identidad nacional.
Como acertadamente
se señala en el trabajo, la mayor
parte de estas cuestiones están lejos
de haber sido resueltas con la profesionalización
de la tropa de nuestros Ejércitos.
Lo importante es la actitud de nuestros
compatriotas hacia la Defensa, que va más
allá del hecho concreto de que haya
o no el suficiente número de españoles
que estén dispuestos a convertirse
en soldados profesionales en situaciones
como las actuales. La clave está
en la disponibilidad o no del conjunto de
la sociedad a prestar su apoyo a iniciativas
relacionadas con la defensa de España
que exijan ciertos sacrificios personales.
Porque, si bien la profesionalización
puede llegar a resolver hoy en día
los problemas de reclutamiento en tiempo
de paz, la situación que se plantearía
ante la necesaria movilización en
caso de conflicto podría ser, seguramente,
muy distinta. Nuestras Fuerzas Armadas carecen
en estos momentos, oficialmente, de un sistema
de generación de fuerzas basado en
la movilización, aunque resulta esperanzador
que se hayan comenzado a dar pasos significativos
en este sentido en el seno del Ejército
de Tierra. Hay que señalar que la
reserva , para ser verdaderamente eficaz,
ha de estar no sólo prevista, sino
ejercitada desde tiempo de paz, lo cual
exige la disposición de un amplio
sector de ciudadanos a implicarse voluntariamente
en la Defensa Nacional compaginando el ejercicio
de su profesión civil con la prestación
de un servicio nacional a tiempo parcial
en tiempo de paz, con el compromiso, incluso,
de incorporarse a los Ejércitos en
caso de crisis, como sucedió en varios
de los países que se vieron involucrados
en la guerra de Las Malvinas, en la del
Golfo, o en las operaciones de paz como
la de los Balcanes. Y es que la movilización
de la reserva, para ser viable, requiere
un amplio respaldo social y la existencia
en amplios sectores de la sociedad de un
sentimiento patrio y de un espíritu
de servicio a la colectividad que los poderes
públicos deben estimular y apoyar,
alentando al mismo tiempo una interrelación
entre los ciudadanos y sus Fuerzas Armadas
mucho más intensa que la que hoy
se da en España, dominada en este
aspecto, al igual que en el de la identidad
nacional, por el denominado “pensamiento
débil”.
De ahí que
el autor, con clara visión, ampliara
muy pronto el ámbito regional y concreto
en el que centró inicialmente su
labor, para extenderlo en el espacio y en
el tiempo, pasando a adquirir muchos de
sus postulados un carácter amplio
e intemporal al tomar como referencia básica
de su investigación la necesidad
de potenciar la conciencia de defensa –
indisolublemente unido al de la identidad
nacional – existente en nuestra sociedad.
De ahí que el trabajo, iniciado antes
de la suspensión del Servicio Militar
Obligatorio y de la desaparición
como tal de la Región Militar Pirenaica
Occidental, siga conservando, hoy en día
acrecentada, su plena validez.
El autor de este
trabajo, lector y trabajador infatigable,
apoyándose en las más variadas
disciplinas, ha desarrollado una labor de
análisis e investigación realmente
notable a lo largo de varios años,
que ha cristalizado en la tesis que hoy
nos ocupa. Para ello ha manejado una amplísima
bibliografía, acudiendo constantemente
a referencias y citas de prestigiosos autores
y pensadores, en su afán de respaldar
con opiniones cualificadas la mayor parte
de sus planteamientos, afirmaciones y sugerencias.
En este caso, ha sumado a su preparación
profesional y técnica, su condición
de estudioso de las Relaciones Humanas -
patente a lo largo de todo el trabajo -
y sus amplios conocimientos informáticos.
Todo ello está en la línea
de la mejor tradición de los Ejércitos,
que han desarrollado, inspirado e impulsado
las principales teorías orgánicas
y sus diversas aplicaciones y muchas de
las Ciencias Sociales que aquí se
manejan.
La monografía
plantea, ante todo, un método a seguir
y ofrece criterios y medios para abordar
el problema planteado. Para ello comienza
enumerando y detallando una serie de conceptos
básicos, que están en la esencia
misma del ser nacional, incidiendo especialmente
en los relacionados con la Defensa Nacional
y la organización que la sustenta,
analizando sus actividades, sus procesos
de gestión y el ámbito social
en que tienen lugar, aplicando criterios
de teoría orgánica. Es, obviamente,
en esta primera parte en la que el autor
da rienda suelta a las inquietudes y preocupaciones
que le impulsaron a realizar este interesante
estudio, que aunque se esfuerza en presentar
de forma objetiva, no puede evitar que trasluzcan
su condición de militar, español
y vasco que ama apasionadamente a su tierra.
Condición que hace que a lo largo
de todo el trabajo se ponga de relieve una
y otra vez su desasosiego por las circunstancias
excepcionales que se dan en la región
que le vio nacer, y que aparezcan constantemente
consideraciones al respecto.
Y es que, aun cuando
el análisis riguroso y científico
de los problemas relacionados con la identidad
nacional conlleva, por parte del investigador,
un esfuerzo de abstracción de sus
propias convicciones ideológicas,
para no influir en los resultados del mismo,
resulta tremendamente difícil realizar
un estudio completamente aséptico
de una realidad cuya explicación
exige la utilización de disciplinas
propias de las Ciencias Humanas. De ahí
que en su esfuerzo por intentarlo, el autor
haya establecido como criterio fundamental
la aplicación de la Ingeniería
de Calidad a los procesos sociales, lo que
constituye una importante y novedosa aportación.
Y esto es lo que
el autor plantea en esta tesis monográfica,
acudiendo para ello a las teorías
y técnicas orgánicas más
avanzadas y actuales, que desarrolla con
profundidad en el campo de la planificación
general, entremezclando el análisis
de cuestiones conceptuales con su aplicación
concreta a este estudio, incluido el análisis
factorial de la exhaustiva base de datos
de la Región Militar Pirenaica Occidental
y sus múltiples variantes. A este
respecto cabe afirmar que, aun cuando el
sentir popular estableció en su momento,
intuitivamente, una relación entre
los nacionalismos excluyentes y el alto
índice de objetores, insumisos y
exentos que se daba en algunos lugares en
los que gobernaban o tenían una presencia
significativa determinados grupos nacionalistas,
como sucedía en el País Vasco,
el autor, en aras de la objetividad, no
se pronuncia tajantemente a este respecto,
limitándose a proporcionar datos
y herramientas a quienes quieran conocer
por sus propios medios la verdad de cuanto
sucede en aquella zona de España.
Especialmente sugerente
resulta la parte del trabajo relativa a
la estrategia de recursos humanos, en la
que el autor nos familiariza con las interesantes
teorías del poder de las mayorías
y de una minoría consistente, formuladas
por Asch y Moscovici respectivamente, de
clara aplicación al tema planteado.
El valor del estudio,
en su conjunto, se encuentra en las posibilidades
de proyección del método y
procedimientos para la comprensión
de otros procesos mucho más complejos
que puedan afectar a la Defensa, a la conciencia
nacional y a la propia identidad nacional,
incluido el de una hipotética “Nación
Europea” y su repercusión en
los valores de las Fuerzas Armadas e incluso
en su propia esencia.
El trabajo queda
abierto a las inquietudes de investigación
y estudio de personas o grupos interesados
en estos temas, y preconiza la creación
de un grupo interdisciplinar para desarrollar
la tesis aquí planteada. Sería
de desear que así sucediera.
Al cerrar este prólogo
deseo poner de manifiesto mi admiración
y reconocimiento al autor que me ha distinguido
con su confianza haciéndome partícipe
de su trabajo casi desde sus inicios, lo
que me ha permitido seguir de cerca la evolución
de la monografía, enriquecida una
y otra vez con nuevas aportaciones. Soy,
en consecuencia, testigo de excepción
de su entusiasmo, su tenacidad y su entrega.
Por todo ello deseo felicitarle y no sólo
por la brillante labor llevada a cabo, sino
también por su perseverancia y la
generosidad de su esfuerzo en un tema que
a todo militar – y a todo español
bien nacido – le ocupa y preocupa:
el de cómo estimular y acrecentar
el sentido de identidad nacional y todo
cuanto contribuya a la defensa de España,
que está en la raíz misma
de nuestro compromiso de servicio a la Patria,
común e indivisible, y que constituye
la razón de ser última de
nuestra vocación.
Fernando Pardo
de Santayana y Coloma
Teniente General (R).
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